Miguel Aguilar refrenda promesa

Destacada actuación del hidrocálido Aguilar quien cortó dos orejas; una por cortesía del Juez Jesús Morales que se la concedió sin petición. También sobresalió el queretano Juan Pedro Llaguno. Tato Loaiza no llevó brújula y se vio perdido ante el mal lote que sorteó

Miguel Aguilar, novillero hidrocálido
Miguel Aguilar, novillero hidrocálido (Tomada de Twitter @LaPlazaMexico)

Ciudad de México

Novillos de Caparica criados por Manuel Muñozcano y Roberto Viezcas, en Jiquipuilco, Municipio de Ixtlahuaca, Estado de México, que resultaron mansos en su mayoría, si acaso se salvó el segundo y en algo el primero pero fue extremadamente débil. Todos bautizados en alusión al matador Sergio Flores, herido hace una semana en San Luis Potosí. 1° noble que se rajó al final. 2° noble, escaso de fuerza 3° manso que no fue entendido 4° soso, sin transmisión 5° salía suelto 6° manso que mereció mejor lidia.

2ª Novillada sin picadores. Escasa entrada. Algo de viento toda la corrida y sol en los primeros dos novillos. Abrió plaza el antes niño torero queretano, Juan Pedro Llaguno quien se presentó en esta temporada y toreó sin arrebatos y con mucho temple a un novillo noble que se dejó meter mano y llegó hasta tener tintes de arte por el buen manejo de sus muñecas. También lució con banderillas y capote. Perdió algún trofeo por pinchar y luego meter una entera desprendida. Con su segundo, tuvo un escaso lucimiento pues el novillo era muy soso y no se entregó nunca. Se puso a la defensiva y las cosas se le complicaron con los aceros. Se retiró en silencio en ambos, dejando una agradable actuación.

También se presentó el hidrocálido Miguel Aguilar, hermano de Mario quien fue alumno de la única generación de la Escuela Tauromagia Mexicana. Su primer novillo lo lastimó cuando quiso brincar al burladero de matadores. A Miguel lo vimos entregado con sitio y técnica. Logró entender a su primero que era muy escaso de fuerza y lo metió al canasto sacándole el buen fondo que tuvo. Con su segundo enemigo supo meterlo a su templada muleta y logró pegarle algunas tandas por ambos lados, a pesar de que el novillo salía suelto. Mató de entera trasera contraria que le resultó efectiva para cortar dos orejas, que resultaron excesivas, pues el Juez Jesús Morales, en un acto impulsivo, sacó dos pañuelos sin la petición más que de él.

El michoacano Tato Loaiza en su primero no pudo con el viento ni con el novillo. Se vio sin rumbo y fuera de sitio. En los quites que pegó nunca se acomodó. Afortunadamente fue breve y hábil con el acero. Con el que cerró plaza no cambió la nota. Se volvió a ver sin orden en la lidia ni en su fijeza de pies. Mal con los aceros. Escuchó un aviso. El moreliano Loaiza regresó las dos orejas que cortó hace un año, el día de su presentación.

La semana que entra habrá festejos sábado y domingo, pues a la empresa le urge completar doce novilladas para obtener el permiso de la Delegación para vender el derecho apartado. Los precios están muy accesibles y los niños entran gratis en compañía de un adulto. Buena oportunidad para conocer la Monumental México.