"Ahora estoy en un lugar más feliz": Michael Phelps

El máximo ganador de oros en Juegos Olímpicos señaló que después del retiro disfruta de su familia y la vida fuera de la alberca también es un desafío.

NUEVA YORK, Estados Unidos

Mientras se lleva a cabo el Mundial de natación, competencia de la que Michael Phelps fue figura central, el atleta más condecorado en la historia de los Juegos Olímpicos está más interesado en ver el resultado de su experiencia nadando con tiburones en el programa de Discovery que en saber los resultados de las nuevas figuras del deporte acuático en Budapest.

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"Va a ser una semana interesante y es mejor que no esté en el mundial, he conocido a algunos de los nadadores y honestamente no extraño el proceso; ahora puedo sentarme y ver al resto del mundo competir, y sobre todo ver mis capítulos en la Shark Week", dijo el estadunidense a La Afición desde Nueva York, donde presentó esta faceta mediática, que forma parte de su nueva vida. Se trata de un Michael Phelps distinto, tranquilo, y concentrado en el presente.


Tras anunciar su retiro al concluir su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro en agosto del año pasado, el atleta se ha dedicado a disfrutar a su familia; bromea respecto a su retiro, y reafirma: "Mi carrera como nadador ha terminado, no es necesario que lo vuelvas a preguntar", lo dice de forma certera porque no tiene más por hacer en ese terreno.

"En todos mis años en el deporte conquisté lo que quise, éste es el tiempo para tener nuevas y emocionantes experiencias", expresó.

23 MEDALLAS de oro ganó Michael Phelps en los Juegos Olímpicos, además de tres de plata y dos de bronce.

Tras anunciar su retiro por las razones equivocadas en 2012, y después vivir un oscuro periodo en 2014, donde fue sancionado con no participar en el mundial del siguiente año por conducir bajo los efectos el alcohol, todo el ruido generado a su alrededor queda como un obstáculo que enfrentó y superó. Esta vez su retiro viene de la alegría de cerrar un ciclo deportivo como nadie lo había hecho.

"Ahora fue más sencillo porque esta vez, así lo quería, en 2012 cuando me retiré estaba decaído y enojado por estar en el agua entrenando, sentía que estaba forzado a hacerlo; pero esta vez, cuando decidí regresar, realmente disfruté la experiencia y los últimos dos años de mi carrera fueron quizás los mejores que he tenido. Mi vida ha cambiado, ahora tengo una esposa y un hijo, pero no hay una mejor manera de terminar una carrera que ésta, es el inicio de algo nuevo", dijo un convencido Phelps.

Con total honestidad sobre las situaciones que atravesó en el pasado, el ídolo mundial confesó que hablar de sus problemas ha sido terapéutico: "En los últimos dos años me abrí sobre los problemas mentales que tenía y otros obstáculos que he atravesado en mi vida".


Ahora ve las cosas de una forma más positiva y afirma que este periodo tras su retiro, "es la vida más increíble que me ha tocado vivir, tener la oportunidad de recorrer otros caminos que antes no había podido porque estaba enfocado en lo que hacía en la alberca, así que la vida se pone mejor y es parte del camino".

Llegar a ese punto de realización no ha sido un sencillo. Los meses anteriores, el norteamericano tuvo que entender las necesidades de su cuerpo, mantener la mente controlada ante el inevitable espíritu competitivo que lo caracteriza, y darse cuenta que la vida común no es tan simple. "En los primeros meses fue difícil para mí hablar de metas, me pongo una y otra, y voy completándolas, ahora obviamente estoy tratando de pensar en un escenario sin agua, y puedo decir que vivir y hacer lo que hago es más desafiante que nadar 24 kilómetros por día", confesó. "Pienso que ahora estoy en un lugar más feliz, poder mirar 20 años atrás y pensar que no necesito regresar (a la natación), que no tengo un 'si hubiera', quería terminar en mis términos y simplemente necesitaba un descanso, tener tiempo para mí", comentó el campeón olímpico, ganador de 23 medallas de oro.


A pesar de decir adiós a las competencias, la natación sigue formando parte de la vida del de Baltimore, pero ahora la ve de una forma distinta: "Cuando entro en el agua es una forma muy pacífica de desconectarme de todo lo demás, no tengo que estar contestando preguntas o haciendo esto o aquello, puedo estar conmigo mismo", y agregó que lo ve como "una forma de meditación".

"No nado siempre, quiero regresar a entrenar unos cinco o seis días a la semana, me gustaría volver a estar en forma de nuevo, he perdido algo de músculo en las últimas dos semanas; aprendí que estar en forma es parte importante de mi vida, seré un mejor esposo, padre, hijo, amigo y trabajador cuando puedo hacer ejercicio", subrayó el atleta, cuya estructura corporal ha sido analizada una y otra vez por sus distintos logros.

26 PRESEAS de oro consiguió el estadunidense en los Mundiales de natación, con seis de plata y una de bronce.

 

Una de las etapas más fascinantes en la vida de Phelps es su descubrimiento como padre. Al pequeño Boomer, de apenas un año de edad, Michael quiere mostrarle el mismo apoyo que sus padres le dieron en su momento para convertirse en el nadador más exitoso de la historia; incluso si algún día quiere competir contra un tiburón blanco.

"Si él lo quiere, adelante, mi mamá me dio cosas para pensar antes que tomara la decisión (de ser nadador), pero siempre tuve su respaldo y por eso creo que mi carrera fue tan larga, es el apoyo que quiero darle a Boomer, así que si él quiere hacerlo, está bien, será su decisión", afirmó.

"Él estará seguro en el agua, me voy a encargar que sepa cómo nadar, tiene muchos tiburones de peluche en su cuarto y quizá cuando vea mis fotos se anime", concluyó Phelps con una sonrisa de plenitud.


PHELPS REGRESA A LA ESCUELA

Hoy a las 23:00 horas por Discovery se transmite el programa Academia de tiburones con Michael Phelps, en el que el ex nadador visitó el laboratorio de tiburones en Bimini, en Bahamas, y tuvo la oportunidad de aprender sobre estos increíbles animales e incluso nadar cerca de ellos.

"Estar frente a un tiburón martillo, nadar afuera de la jaula y ver lo majestuosa que es esa criatura, es algo increíble, es difícil decidirme por una especie porque habrá algunas que jamás veré, hay 500 en los océanos y tuve la oportunidad de conocer algunas", expresó Phelps sobre la experiencia.