Mamás de leyendas

Ya sean biológicas o adoptivas, estas mujeres hicieron lo imposible por darles una vida digna a sus hijos; en agradecimiento, ellos brillan en el deporte

Ciudad de México

El deporte es una disciplina que requiere mucho apoyo hacia el atleta si se desea seguir adelante. Desde amigos, pareja y hermanos. Sin embargo, muy pocos apoyos son comparables al amor de una madre, que hacen todo lo necesario para que sus hijos pudieran cumplir sus sueños.

Por ello, muchos atletas no serían los profesionales que conocemos si no hubieran contado con el amor incondicional de sus progenitoras. En conmemoración al 10 de mayo, repasamos algunos ejemplos de este sacrificio maternal por el bien de los suyos.

Celia María Cuccittini

Cuando era niño, Lionel Messi recibió la visita de representantes del en su hogar en Rosario. Los Culés estaban interesados en reclutar a aquel niño prodigio, por lo que la familia tuvo que mudarse a Ciudad Condal para que La Pulga pudiera cumplir ese sueño de jugar con uno de los más prestigiosos conjuntos de futbol en el mundo.

Sin embargo, su clan no pudo adaptarse a una nueva vida en el continente europeo, por lo que la señora Cuccittini tuvo que tomar una dura decisión: regresar a su Argentina natal dejando a su hijo continuar con su vida en España. Así, Messi se quedó al cuidado de su padre mientras su madre cruzaba el charco en compañía de sus otros tres descendientes.

Así, LM10 inició una brillante carrera en el balompié español, el cual lo ha catapultado al estrellato en el viejo continente y es considerado uno de los mejores futbolistas del mundo. Actualmente visita a su madre en su tierra para compartir un tiempo con los suyos. Incluso Celia acompaña a su hijo a recoger los premios que recibe por su destacada actuación.

Leigh Anne Tuohy

Este es uno de los casos más sonados en el futbol americano. Michael Oher era un joven huérfano que nació y vivió su infancia en los barrios bajos de Memphis, Tennessee. Su madre biológica era una adicta al crack y su padre estaba en prisión, por lo que estuvo con varias familias adoptivas desde los siete años.

Con ayuda de un amigo de su padre pudo entrar a jugar futbol americano en la Briarcrest Christian School, lo que le permitió conocer a su futura madre adoptiva Leigh Anne Tuohy, una decoradora de interiores.

A partir de ahí su vida cambió. Su protectora, quien en un inicio le permitió vivir con ellos para eventualmente adoptarlo, le brindó todo el apoyo necesario para mejorar sus calificaciones, como clases con tutores; además, la señora, que conocía la difícil vida familiar de Michael, lo mantuvo lejos de las pandillas y las drogas, lo que permitió a su hijo adoptivo conseguir una beca deportiva para la Universidad de Ole Miss.

En 2009, tras un buen paso por el futbol americano colegial, Oher fue fichado en el Draft de la NFL como la vigésimo tercera selección global por los Cuervos de Baltimore, con quienes se coronó en el Super Bowl XLVII.

Gloria Marie James

La progenitora de LeBron James. Concibió al basquetbolista cuando tenía 16 años. Abandonada por el progenitor, Gloria se las arregló para criar a su hijo.

Cuando era muy pequeño, ella le regaló un balón y un aro, lo que fomentó sus habilidades para jugar al baloncesto. Si bien la señora James no era alta (1.65 m), LeBron creció considerablemente desde muy joven, inclusive alcanzando los dos metros a los 17 años.

En la temporada 2003/04, el joven James fue seleccionado por los Cavaliers de Cleveland en la primera posición del Draft de la NBA de 2003. Durante su estancia con los Cavs y su paso por Miami, el dorso 23 ha cosechado un gran número de éxitos: dos campeonatos de la NBA (2012 y 2013); seis campeonatos de la Conferencia Este(2007, 2011-2015); dos medallas olímpicas (Beijing 2008 y Londres 2012); una de bronce (Atenas 2004), entre otros reconocimientos.