Reestructura de becas, promesa de Peña a atletas

El presidente de México escuchó por más de dos horas a los medallistas paralímpicos en Río 2016, donde señaló que se respetarán los estímulos económicos y habrá una reforma para la entrega de subvenciones 

Ciudad de México

Lenia Ruvalcaba, medallista de oro en judo de los Juegos Paralímpicos de Río 2016, se reunió, junto a otros ganadores en Brasil, con el presidente de México Enrique Peña Nieto en Los Pinos, momento que aprovechó para expresarle sus inquietudes y peticiones de cara al próximo ciclo olímpico.

"Yo no me lo esperaba, nos dio alrededor de dos horas, y sabemos por la situación que está pasando el país y qué bueno que podamos expresar un poco acerca del deporte mexicano. Se nos dijo que se iban a respetar los estímulos económicos a los medallistas olímpicos y paralímpicos y, por parte de becas, se necesita hacer una reestructura de beca vitalicia y beca por parte de proyecto CIMA y, espero, que exista esa reestructuración y vamos a estar al pendiente", dijo Lenia en entrevista telefónica con La Afición.

Sin embargo, el mandatario mexicano, al igual que el titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), no ofreció un plazo exacto para comenzar a ver los resultados, pero "espero cuanto antes se pueda armar esa reestructura y nosotros ya sentirnos contentos por este paso; espero se dé, la igualdad en deporte convencional y deporte paralímpico".

Incluso, la judoca solicitó personalmente a Peña Nieto dos cosas: "la primera, que no se dejara de lado a los compañeros que no habían traído medalla, que se les siguiera apoyando, que no se les corte e recurso; y la segunda sobre lo que está pasando con la Federación Mexicana del Deporte para Ciegos y Débiles Visuales que, desgraciadamente, se decidió sacar el judo paralímpico en el programa de olimpiada nacional, lo cual está ocasionado que no haya un semillero; entonces, estoy pidiendo ayuda para que se pueda reintegrar y se tenga una selección para Tokio 2020".

Deseo que Lenia espera se concrete al mediano plazo para comenzar la preparación de una disciplina que en los últimos dos ciclos entregó resultados máximos: par de oros en Río 2016, junto con el de Eduardo Ávila.

"Claro, se ha demostrado, fueron dos oros. Cuando se empezó a trabajar el deporte adaptado empezó a salir gente de muchos lados y claro que vale la pena que regrese el judo paralímpico; hemos estado dando resultados, vale la pena pelear por el judo adaptado en paralimpiada".

Finalmente, Lenia no se apresura y toma el éxito con calma y mesura, aunque esperará al próximo año para definir si será parte del programa de cara a Tokio 2020, unos Olímpicos en los que se tiene que optimizar la estructura del deporte adaptado y convencional para entregar glorias, así como la campeona en suelo canarinho.

"Faltan 4 años, no he pensado mucho esa parte, el disfrutar la medalla. El próximo año estaré entrenando y si decido seguir o no. Se tiene que mejorar la organización; mi medalla no es de 4 años, tengo trabajando 18 años y por fin puedo ver, sentir una medalla de oro; entonces, las generaciones que lleguen a Tokio sean generaciones con experiencia previa".