Joselito Adame corta valiosa oreja en Las Ventas

El diestro mexicano tuvo una gran tarde en la Feria de San Isidro 2017, logrando cortar una oreja en un toro ajeno a su lote

El Diestro mexicano Joselito Adame
El Diestro mexicano Joselito Adame (Imago7)

Ciudad de México

El diestro mexicano Joselito Adame tuvo hoy una digna tarde al cortar una oreja en un toro ajeno a su lote, en lo que fue su regreso a la Monumental Plaza de Las Ventas de Madrid, España, dentro de la Feria de San Isidro 2017.

Adame, único matador de toros mexicano contratado para esta edición de la tradicional Feria de San Isidro, pudo cortar ese apéndice a un toro que tuvo que lidiar en lugar de su alternante, el español Francisco José Espada, quien se fue conmocionado.

El joven torero de Aguascalientes alternó en esta corrida número 17 del serial madrileño, además de con Espada, con el diestro local Ginés Marín, quien se fue en blanco y con las manos vacías.

Los tres espadas lidiaron un encierro de la ganadería de El Torero, el cual tuvo una regular presencia física, y un juego bastante corto, escaso y sin lucimiento, lo que malogró la tarde en el coso venteño.

Joselito Adame se enfrentó a "Verbenero", un negro bragado de 537 kilos, con el que poco pudo hacer, luego que el ejemplar resultó muy deslucido, desobediente y por momentos peligroso. Con mucha experiencia, lo despachó rápido para irse en silencio.

Con su segundo burel, "Oropéndolo", un negro de 580 kilos, Joselito Adame volvió a tener complicaciones, ya que al igual que en el anterior, el toro dejó mucho que desear. De la misma forma, se lo quitó de encima con espadazo, para irse en silencio.

El diestro mexicano tuvo que lidiar al segundo burel del lote del que es ahora su ahijado Francisco José Espada, quien se fue conmocionado a la enfermería en el toro de su confirmación de alternativa.

Con ese burel, Adame logró un trasteo medido y variado, sin embargo, lo mejor llegó a la hora de matar, ya que, sin muleta, el mexicano se lanzó con el estoque, para dejar una estocada que le valió al final para cortar la merecida oreja.

El nacido en Aguascalientes se llevó, en esa temeraria forma de matar sin muleta, algunos raspones en varias partes del cuerpo, que por fortuna fueron sin consecuencias graves, para sumar ya cuatro orejas cortadas en su paso por Las Ventas.

Francisco José Espada, quien confirmó su alternativa, se fue con una ovación cuando iba rumbo a la enfermería. Ginés Marín se retiró en silencio en su lote.