Jonathan Paredes, con un clavado de lujo

El deportista presentó este año un salto de 4.7 grados de dificultad que le ayudó en Texas para lograr la plata; en las primeras tres etapas aún no afinaba esa arma secreta 


Jonathan Paredes en el Mundial de Clavados de Altura en Texas
Jonathan Paredes en el Mundial de Clavados de Altura en Texas (Red Bull)

Ciudad de México

Luego de la medalla de plata que obtuvo Jonathan Paredes en la cuarta etapa de la Serie Mundial del Red Bull Cliff Diving, y que lo impulsó al tercer lugar de la general, ahora el clavadista se puso como objetivo proclamarse como campeón absoluto esta temporada.

Para ello, el mexicano apuesta por un clavado de 4.7 grados de dificultad para conseguir su meta. El salto de cuatro vueltas al frente con giro y medio, lo comenzó a ejecutar este año, pero no le dio resultado hasta la cuarta fecha realizada en Texas.

Ahora que finalmente afinó ese clavado, Paredes seguirá presentándolo en las dos fechas restantes para tratar de ponerse arriba del inglés Blake Aldridge, quien ocupa el primer sitio con 480 puntos, y del también británico Gary Hunt, segundo con 460. Jonathan es tercer con 450.

Además, Paredes tiene otra ambición que es ganar el Campeonato Mundial que se realizará en Corea del Sur en el 2019, y para lograr esa meta el clavadista comenzará a practicar el siguiente año otro nuevo salto con alto grado de dificultad. Jonathan obtuvo la medalla de bronce en la edición de Barcelona 2013 y la plata en Kazán 2015, mientras que en Budapest 2017 fue octavo.

-¿Cuál es tu sentir de subirte al podio en esta temporada?

Me siento contento porque era un resultado que anhelaba desde principio de año, no se me daba subir al podio en esta temporada y sabía que sería así, ya que el nuevo clavado no me saldría a la primera, eso era obvio, así que ahora estoy satisfecho de que sirviera todo el trabajo hecho y me encuentro en una buena posición para pelear el título del serial.

¿El clavado de 4.7 grados de dificultad es y será la clave?

En la Serie Mundial de Texas me ayudó bastante, fue el clavado que me remontó hasta la segunda posición, comencé el primer día en último lugar porque cometí un error en mi primer salto y entonces en el segundo día presenté ese clavado y me mandó al segundo lugar y ya no bajé de ahí. Ahora hay dos fechas más, una que será en Bosnia el siguiente fin de semana y finalizaremos en la etapa de Chile en octubre, donde espero colocarme como campeón ya que es algo que deseo desde hace muchos años y hay muchas posibilidades de ganar con el clavado y con el buen rendimiento que he mostrado con los anteriores. Ahora solo debo seguir concentrado para poder estar arriba del primero y segundo lugar.

-¿Sentías que ya debías de hacer un cambio en tus clavados?

Hasta al año pasado yo tenía como mejor ejecución un salto de tres vueltas al frente con un giro y medio, y ahora en este 2017 le agregué una vuelta más y ya son cuatro vueltas al frente con un giro y medio, eso quiere decir que de 3.9 grados de dificultad lo subí a 4.7.

-¿Cómo has sentido el año, donde no se logró el objetivo deseado en el Mundial de Budapest 2017?

Ha sido un año muy intenso, con muchos eventos internacionales y con la presión principal del Campeonato Mundial de Budapest, donde no obtuve el resultado que buscaba, pero ahora borrón y cuenta nueva, decidí comenzar desde cero y ahora la etapa de Texas fue un gran resultado con ese salto.

-¿Qué otra meta tienes a futuro?

Obviamente el objetivo a corto plazo es ganar la Serie Mundial, y ya en dos años quiero regresar al Campeonato Mundial que será en Corea del Sur en el 2019, donde buscaré mejorar el resultado de la pasada edición. Además quiero presentar un clavado nuevo el siguiente año y así tener dos saltos que me posicionen en los primeros puestos sin la necesidad de estar esperando a que alguien falle, y además pelear con Gary Hunt en términos de grado de dificultad. Mi objetivo es claro, quiero ser campeón mundial en Corea porque es la última medalla que me falta en esa justa.