Quiere completar la colección

Ismael Hernández buscará en los dos siguientes años la medalla que le hace falta en su carrera deporrtiva: la de una justa mundial


Ismael Hernández Uscanga, pentatleta mexicano
Ismael Hernández Uscanga, pentatleta mexicano (Reuters)

Ciudad de México

Después de conseguir la medalla olímpica, para Ismael Hernández el podio en cualquier competencia internacional es posible. El pentatleta ya dejó colgada en casa el bronce logrado en Río de Janeiro y desde octubre ha comenzado a entrenar para buscar la única presea que le hace falta en su carrera deportiva: la de un Campeonato Mundial.

“El 2017 no será un año sabático porque hay competencias importantes, como el Mundial en Egipto en agosto y en el 2018 se hará este mismo evento en la Ciudad de México, entonces hay que prepararnos con la mira en esos dos certámenes; de las medallas que me hacen faltan en mi colección está la de un Mundial, entonces quiero completarla”, declaró Hernández a La Afición.

 Agregó: “En Mundiales mi mejor resultado ha sido un lugar 22, por lo tanto hay un camino muy largo por recorrer y muchas cosas por ajustar, es lo bueno del deporte, que siempre te da posibilidad de revancha, de perfeccionar y de mejorar”.

En el ciclo anterior, entre otros resultados destacados, Ismael obtuvo la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, la plata en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, y el primer lugar en la Copa del Mundo en Egipto 2015, para tener un gran cierre de ciclo con el bronce en Brasil. Para esta nueva etapa, la cual culmina en Tokio 2020, el deportista quiere seguir por el camino de los buenos resultados.

“Hasta el momento, 2016 es el mejor año de mi carrera deportiva, pero hay que buscar construir nuevas cosas en este camino. Las claves para tener éxito en mi carrera deportiva, y no solo este año, han sido la perseverancia y la disciplina, y ahora que se conquista esta meta hay que redoblar esfuerzos, ya que vienen otras cosas; el éxito no es un trabajo que se concluya al llegar al objetivo, sino que es un círculo y hay que trabajar fuerte para cumplir con todas las metas que vienen a futuro”, mencionó.

En estas fiestas decembrinas, el pentatleta no tiene contemplado descansar, ya que seguirá en preparación e incluso ayudará a su hermano Emiliano a sobresalir en esta disciplina.

 “El pentatlón moderno es el deporte que me salvó la vida, que me enseñó que había cosas más allá de la escuela y de una zona de confort, y que siempre me ayudaría a desarrollarme como persona; es un deporte por el cual me levantó todos los días para tratar de ser la mejor versión de mí mismo, así que no tomaré descanso alguno.

Además en estas fechas viene mi hermano de Texas y trataré de ayudarlo a capitalizar su proyecto, que también son los Juegos Olímpicos y por qué no, competir de la mano de mi hermano, eso sería una experiencia única”, explicó el medallista en Río.

Además, en este ciclo olímpico que iniciará en 2017, el deportista tiene otra meta personal, la de continuar creciendo en su carrera profesional.

“A corto plazo es la parte académica donde busco entrar a una Universidad en Estados Unidos, quiero hacer mi maestría en Administración Pública o de Negocios y a la par llevar el entrenamiento que me permita competir en los Juegos Centroamericanos y en los Panamericanos”.

ASUME NUEVA CONDICIÓN

Hernández comentó que no le da importancia al hecho que la atención de los medios, en el momento que compitió en Río de Janeiro, estaba en la taekwondoín María Espinoza y el clavadista Germán Sánchez, que también obtuvieron medallas ese día.

“En mi caso fue bueno el no estar preocupado por una cuestión mediática, y eso nunca me cruzó por la cabeza, así que para mí lo más importante era el resultado; siempre dije que sería la competencia de mi vida, por lo tanto estaba enfocado en lo que debía hacer para lograr ese resultado, no resentí o me incómodo no tener la atención de los medios”, indicó.

Sin embargo, después de colgarse esa presea olímpica de bronce en Río de Janeiro, la vida cambió para Ismael Hernández.

“Es un parteaguas, ya que ahora empiezo a estar a la vista de todos, y el deporte del pentatlón también; sin embargo, sigo siendo la misma persona, con las mismas virtudes y defectos. No estaba preparado para la atención mediática que vendría después de esta medalla y he tenido ayuda de muchos amigos que me han hecho comprender que es un logro histórico, pero también hay muchas cosas por delante para seguir trabajando”.

 El nacido en Cuautla, Morelos, añadió: “se han acercado algunas marcas y otras con las que ya estaba se han quedado, entonces eso es muy bueno. Estamos en un proceso de cambio y de mejora constante, y esto es parte del porqué sigo trabajando con estas marcas que han estado conmigo a lo largo de este camino”, dijo.

 Hernández confesó las razones por las que le gustó practicar el pentatlón moderno:
“Lo escogí porque era parte de las actividades que ofrecía el Centro Deportivo de la Secretaría de la Defensa Nacional, y en él encontré muchas cosas que me gustaban, como que hay cinco deportes, y por ello no me podía aburrir, siempre debía estar buscando el perfeccionamiento de estas pruebas. La parte de ser este caballero de la edad moderna, con espada, con caballo y con pistola, es lo que me enamora de esta disciplina”.

 Incluso para este ciclo olímpico rumbo a Tokio 2020 buscará perfeccionar su nivel en aquellas pruebas donde siente que debe mejorar para aumentar sus posibilidades de subir al podio.

“En este deporte las pruebas que se me han facilitado son las físicas, como natación y atletismo, un poquito el tiro. La parte de equitación me gusta mucho, y donde he tenido que mejorar bastante es en esgrima, pero este deporte es de perfeccionamiento constante”, sentenció.

Así, Hernández tiene pensado comenzar temporada hasta mayo con la Copa del Mundo de Hungría, y desde ese momento enfocarse en el Mundial de Egipto.