Un aparato, la esperanza de Alexa Moreno

Desde el 2010, la gimnasta ha logrado resultados que la han puesto en el mapa internacional en el salto de caballo, y en Río 2016 quiere brillar

Alexa Moreno
Alexa Moreno (Santiago Chaparro )

Ciudad de México

La gimnasta Alexa Moreno comenzó a los tres años, por orden de sus padres, a practicar esta disciplina, pero poco a poco le fue encontrando el gusto, hasta que a los 16 años obtuvo su primer triunfo internacional en el salto de caballo, el cual representa su prueba fuerte dentro de la gimnasia.

Ahora a sus 21 años, la tijuanense ha logrado clasificar a sus primeros Juegos Olímpicos y pretende dejar huella en Río de Janeiro en dicho aparato, ya que en las demás pruebas (piso, viga de equilibrio y barras asimétricas), el objetivo realista que contempla la gimnasta es dar la sorpresa.

Moreno obtuvo el pase en el Preolímpico de Río de Janeiro, el cual se realizó en abril pasado. Una clasificación que la deportista festejó con gran ímpetu, luego de haber pasado por un largo proceso con clasificatorios nacionales e internacionales.

La deportista obtuvo recientemente la medalla de plata en la Copa del Mundo de Anadi, Portugal, precisamente en el salto de caballo. Este evento fue el último previo a su participación en los Olímpicos y será el 7 de agosto cuando haga su debut en la magna justa.

¿Cómo va tu preparación rumbo a los Juegos Olímpicos?

La preparación va bastante bien, tuvimos recientemente una competencia de fogueo y los resultados fueron muy buenos. Esa plata en la Copa del Mundo me motiva porque quiere decir que voy bien y no estoy tan perdida. El entrenamiento ha sido la base, creo que hemos estado trabajando bastante duro y la verdad en esa competencia me sentí bastante segura, hubo un momento en el que sentí bastante serenidad y eso me ayudó a hacer las cosas adecuadamente. Ahora debo seguir adelante para llegar en las mejores condiciones a Río. Estoy en esa etapa de afianzar cosas y vamos por buen camino; la emoción y el nerviosismo todavía no me pegan tanto.

¿Qué expectativa tienes en Río de Janeiro?

Mi objetivo es hacer las cosas bien y el mejor papel que pueda, aunque principalmente estoy buscando la final de salto, la cual es mi prueba fuerte. La verdad es que prácticamente toda mi carrera deportiva ha estado enfocada más en ese aparato, por lo que de lograr otro tipo de resultado en las otras pruebas sería una gran sorpresa. Me siento muy conforme con lo que estoy haciendo, bastante satisfecha. Los Olímpicos son una meta que he tenido desde hace mucho tiempo, es un sueño estar ahí y es algo verdaderamente importante no solo en mi vida deportiva, sino personal. Es algo que voy a atesorar y disfrutar.

¿Qué tan complicado es clasificar a unos Juegos Olímpicos?

Para los Olímpicos de Londres inicié como a la mitad de ciclo, ya que fue en el 2010 cuando entré a la selección nacional, en ese momento sí pensaba en clasificar, pero la verdad tuve un papel más fuerte en esta etapa de Río de Janeiro. Fui a los Juegos Centroamericanos y quedamos primeras por equipos, sin embargo, a Panamericanos no clasifiqué, pero seguí adelante para conseguir estar los Olímpicos. Fue toda una guerra, pero así es el deporte y hay que trabajar, esforzarse y perseverar hasta el final. Hay tres Mundiales antes de Olímpicos, el primero no es clasificatorio, pero el segundo sí lo fue; para ir al tercer mundial, el cual ya da los pases a los Olímpicos y los que no pasan, van al Preolímpico, donde ya es la última oportunidad. Ahí lo conseguí finalmente, pero también tuve que pasar por procesos nacionales para ganarme el derecho de representar a mi país; así que fue un camino muy largo, difícil y muy competido.

¿Por qué elegiste este deporte?

A los tres años inicié en la gimnasia porque mi mamá me inscribió, así que comencé a practicarla, pero después hubo momentos donde ya no quería ir a los entrenamientos, y mi madre me decía que mínimo terminara el curso y así estuve un tiempo indecisa. Después pasó el tiempo y me empezó a gustar más este deporte y seguí entrenando por siempre. Cuando empecé a saber que existían los Juegos Olímpicos, recuerdo que en ese momento fue cuando observé los de Sídney 2000, me di cuenta que eran la máxima competencia para toda gimnasta, por lo tanto me surgió la idea de querer ir a esa justa y competir como mis ídolos: la estadunidense Alicia Sacramone y el surcoreano Hak-Seon Yang, quien salta estupendamente bien y fue campeón olímpico el ciclo pasado, lo cual es de admirar.