Los escándalos de los nadadores estadunidenses

La suspensión de Ryan Lochte recuerda a la polémica que vivió su compañero Michael Phelps cuando fumó marihuana o condujo en estado de ebriedad


Michael Phelps y Ryan Lochte
Michael Phelps y Ryan Lochte (Reuters)

Ciudad de México

La conducta durante los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro le salió cara a Ryan Lochte, quien además de perder varios patrocinadores fue suspendido por diez meses de toda actividad relacionada a la natación, incluido el Mundial de la disciplina en julio de 2017.

Esta sanción se debe a que el nadador estadunidense mintió acerca de un supuesto asalto sufrido en la ciudad sudamericana, pero que en realidad se reveló que él y varios de sus compañeros realizaron destrozos a una gasolinera.

Esta polémica recuerda a las situaciones que vivió su compatriota Michael Phelps, leyenda de los Juegos Olímpicos y todo un ícono del deporte.

Su primer choque con la policía se dio en 2004, tres meses después de su participación en los Olímpicos de Atenas, cuando a la edad de 19 años fue arrestado por conducir bajo los efectos del alcohol. Para esto, ‘la Bala de Baltimore’ fue condenado a 18 meses de libertad condicional y a dar pláticas a jóvenes sobre los riesgos de este tipo de vicios, así como una multa de 250 dólares.

En 2009 fue cuando Phelps volvió a estar en la mirada pública de forma negativa. Una fotografía captó el momento exacto en que el nadador estaba utilizando una pipa para fumar marihuana. Si bien no fue procesado, este incidente ha marcado su vida pues, al igual que Lochte, perdió patrocinadores y fue suspendido por la Federación Internacional de Natación por un periodo de tres meses.

El caso más reciente se dio en octubre de 2014, cuando fue detenido por conducir nuevamente en estado de ebriedad y superar los límites de velocidad. Su castigo fue mayor: seis meses de suspensión por parte del organismo rector.