Sergio Flores le ganó el mano a mano a Enrique Ponce

Cortó dos orejas a su segundo de la tarde en la emotiva e histórica corrida que se celebró ante un lleno en la plaza de toros Alberto Balderas de Ciudad Lerdo.

Ponce no tuvo suerte desde el sorteo, logrando sacar jugo de su segundo astado, cortándole una oreja.
Ponce no tuvo suerte desde el sorteo, logrando sacar jugo de su segundo astado, cortándole una oreja. (Miguel González)

Lerdo, Durango

El tlaxcalteca Sergio Flores cortó dos orejas a su segundo de la tarde para ser el ganador del mano a mano ante la primera figura del toreo, Enrique Ponce, en la emotiva e histórica corrida de toros que se celebró ante un lleno en la plaza de toros Alberto Balderas de Ciudad Lerdo.

La Plaza de Toros Alberto Balderas de Lerdo albergará otro gran cartel el 31 de marzo, con Pablo Hermoso de Mendoza mano a mano con Michel Lagravere.

Ponce no tuvo suerte desde el sorteo, logrando sacar jugo de su segundo astado, cortándole una oreja.

La gente expectante por ver al español que brindó con capote, lo pasó de largo, le pegó tres verónicas y lo remató con una media ante la embestida de "Don Mario", astado de Barralva de 465 kilos y número 306 en su lote.

Con muleta, arrancó los primeros "Olé" con naturales. Faena por derecha, molinetes. Cambió por izquierda buscando además de darle variedad, una mayor participación del ejemplar.

Prosiguió con derecha, pases lentos de acuerdo a la embestida del toro que de a poco fue perdiendo fuerza. Lamentablemente pinchó, segundo intento una certera estocada poco caída a la izquierda. Pero el ejemplar no caía, recurriendo al descabello, mortal al primer intento. Palmas.

Tocó el turno al tlaxcalteca Sergio Flores, lidiando a "Langostino" número 280 con 458 kilos.

Astado débill de remos delanteros, muy complicado, desarrollando sentido que siemore buscaba al matador en cada pase, ante lo descastado decidió matar, pinchó.

Al segundo intento gran estocada, pero el  toro no caía, encontrando la muerte en el descabello.

Salió Ponce para su segundo de la tarde, "Abuelo" número 296 con 478 kilos, al cual recibió el maestro con par de verónicas y una media.

Con muleta el astado mostró debilidad de remos delanteros, cual su nombre. Ponce se sobrepuso a eso, sacándole pases suaves. Lo toreó entre algodones.

Le ligó cinco muletazos embarrándose de toro, rematando en redondo al solicitar música de mariachi. Molinete para proseguir con tanda de derechazos coreados.

Al final de la faena se lució con tres naturales que arrancó el aplauso del respetable demostrando por qué es la primera figura mundial del toreo, ante un toro que vino de menos a más.


Cerró plaza Flores con "Manolito" de 520 kilos, al cual recibió con capote de sendos faroles que levantaron ovación. 

Dio media estocada caída, el astado se rehusaba a caer, al primer descabello le dio muerte. El público terminó de pie solicitando una oreja, la autoridad representada por José Luis Orozco, se la otorgó.

Con la muleta arrancó de rodillas, toro con gran recorrido y amplia casta, desarmó al matador que seguía con su faena sin zapatillas.

Emotivos derechazos que pusieron al respetable de pie. Siguió por izquierda donde le sacó jugo a su compañero de ruedo, remató su faena con trío de manoletinas rematadas con sendo derechazo.

Finalizó con estocada contraria, suficiente para dejar al astado a merced del puntillero. El juez le dio par de apéndices para ser el ganador de este manona mano.


dcr