"Si me dan unos tenis los guardo"

Dylan Hassan Ramírez, niño triqui de Oaxaca se dijo emocionado de convivir con los jugadores de la NBA en la Arena Ciudad de México, pero no quiere dejar de jugar descalzo

Ciudad de México

Y resulta que Dylan Hassan Ramírez Sánchez, uno de los niños triquis, sí que quiere sus tenis Jordan. Pero claro, los plastificaría y seguiría jugando descalzo. Los niños triquis ejercieron una gran fascinación entre los Spurs de San Antonio y los Timberwolves de Minnesota, equipos NBA que se encuentran en México para jugar un partido de temporada regular el miércoles por la noche.

“Me siento algo emocionado porque solo los veía en la tele,” expresó el pequeño Dylan sin poder contener la emoción. Durante su día soñado pudo verse a uno de esos muchachitos haciendo un crossover sobre el mismísimo Ricky Rubio de los Wolves, o a Tim Duncan tragándose una finta de Dylan completita para luego depositar dos puntos con grácil elegancia.

“Creo que son maravillosos,” expresó Gregg Popovich, coach de los Spurs, uno de los entrenadores más fieros y severos de la NBA, famoso por aterrorizar a los reporteros con sus respuestas, quien también alabó las tempranas cualidades para el deporte en los pequeños basquetbolistas, que tomaron la clínica impartida por elementos de ambos equipos, completamente descalzos, como es su costumbre.

Lo mejor vino cuando los Spurs siguieron el ejemplo de Matt Bonner, uno de sus jugadores, y se quitaron el calzado para jugar contra los minibaloncelistas una pequeña reta de toda la cancha en que el mejor equipo del Oeste no pudo hacer más que tres canastas, y eso hasta el final, cuando los veloces triquis ya habían ganado con sus penetraciones al aro y decidieron regalar un par de encestes a sus rivales.

El coach Pop de hecho interrumpió el partido a la mitad e iracundo sacó a sus titulares para meter a la banca (también descalzos o en calcetas). Al cabo de unos 12 minutos los Spurs decidieron que ya tenían suficiente del dominio triqui y se retiraron incapaces de frenar la triquimanía.