DTU: Jóvenes en busca de sueños internacionales

Hace nueve años nació el Desastre Total Ultraviolento, hoy DTU-Lucha Profesional Mexicana, una empresa que poco a poco se ha consolidado y ha llevado figuras a otras empresas de la lucha libre mexicana

Crazy Boy
Crazy Boy (Cortesía: DTU )

Ciudad de México

Hace casi una década los jóvenes luchadores no tenían la oportunidad de mostrarse con las grandes estrellas de la lucha libre, es por eso que nació la empresa hidalguense DTU, mejor conocida por aquellos años como Desastre Total Ultraviolento.

“En ese entonces las empresas cuidaban mucho a sus luchadores y era difícil que un joven pudiera alternar con luchadores de mayor nombre, por eso tu servidor, Pesadilla, Aeroboy y otro grupo de amigos nos juntamos para formar DTU, con la finalidad de siempre hacer cosas diferentes a lo que el público está acostumbrado a ver”, comenta Crazy Boy, director general de la empresa en entrevista con La Afición.

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Un auto lavado en Tulancingo, Hidalgo, fue el escenario para la primera función en la historia de esta marca, donde estuvieron invitados gladiadores de la Alianza Universal de Lucha Libre y el Grupo Internacional Revolución, así como luchadores independientes que poco a poco se unieron al roster y el propio talento de la empresa.

“En aquella función le dimos la oportunidad a nuestros talentos de alternar con gente como Mike Suicida, Terry 2000 y el Ranchero, además de otros luchadores que sonaban fuerte en el circuito independiente”, comparte.

CRAZY BOY, EL CASA TALENTOS

Formar una nueva empresa no es tarea fácil, por lo que Crazy Boy se dio a la tarea de aprovechar sus giras con Triple A para ver a nuevos luchadores e invitarlos a la naciente institución.

“Yo siempre creí en el talento joven y siempre he creído que las grandes estrellas vienen de las arenas chicas. Cuando salía con Triple A yo me salía a ver las primeras luchas y al luchador que veía con cualidades luchisticas, dentro del vestidor y con actitud, lo invitaba a eventos de DTU porque es donde nosotros los mostramos”, asevera.

“Me acuerdo de luchadores que encontré por Arena Popo; a Flamita, que a sus 13 años yo hablé con su abuelito para que lo dejara venir a DTU; a Drastic Boy que de Pachuca vino a pedir la oportunidad y que aquí ha tenido una formación”.

El otrora integrante de los ‘Mexican Power’ asegura también que él comparte su experiencia con los más noveles, así como algún día recibió la ayuda de grandes profesores como el Satánico, Scorpio, Hayabusa o Sabu.

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“Ellos me aportaron varias cosas que debe tener un luchador además de dominar todos los estilos que se deben manejar como puntualidad, aseo, humildad, respeto, constancia, infinidad de buenos valores”, explica. “En México se está perdiendo eso y dentro de DTU no vas a ver a nadie fumando o bebiendo ¿Por qué? Porque aquí hay una disciplina, es un deporte profesional y como tal lo respetamos.

“A algunos luchadores no les gustaron las reglas y se fueron, pero los que se han quedado hoy los puedes ver triunfando en diferentes partes del mundo, incluso en Triple A o el Consejo Mundial de Lucha Libre”, menciona.

NO SOMOS ROMPE LÁMPARAS 

Hace tres años, el Desastre Total Ultraviolento dio un vuelco de 180 grados convirtiéndose en DTU- Lucha Profesional Mexicana, situación que ha servido para aumentar los intercambios de gladiadores, así como conseguir un patrocinio.

“Los que llegan a DTU, vienen a profesionalizar su estilo, aquí hemos servido como trampolín para que gracias al trabajp de todos, estamos con intercambios con Alemania, Japón, Estados Unidos, entre otros países que saben que en la empresa siempre estamos forjando talento. Queríamos entrar a otros lugares con nuestra imagen y antes nos costaba más trabajo porque se nos catalogó de extremos y de que solamente rompíamos lámparas, pero no conocían nuestro proceso de trabajo”, dice Crazy Boy. “Nos costó nueve años demostrar que no sólo rompíamos lámparas”.

Para el ‘Loco de Tulancingo’ la lucha extrema no se trata de cuidar a tu compañero, sino de tener claros los conocimientos, pues muchos “ven videos en Internet y lo quieren hacer”, sin embargo, muchas veces las cosas salen mal.

“Empresas grandes que han manejado la lucha extrema han salido quemados por no saber manejar la lucha con lumbre, hace años pasó y últimamente ha pasado.

“Te puedo decir que en DTU sí hacemos lucha extrema, pero es de calidad, pues antes de romper una lámpara o golpearte con artefactos debes mostrar las bases de la lucha libre: que tienes lucha a ras de lona, juego de cuerdas. Si les gusta la lucha extrema, hay varios elementos dentro de la directiva que podemos ir enseñando sobre el camino, en esta institución sabemos hacer las cosas y gracias a dios no hemos tenido lesionados de gravedad”.

La marca nacida en Tulancingo tiene una peculiaridad para con sus aficionados y es la convivencia que se puede tener antes y después de cada función.

“Aquí, los luchadores salen a darle la bienvenida a la gente, cinco minutos antes de que empiece el evento se meten a vestidores y al final, los que no acaban tan cansados salen a despedir al público dando autógrafos o fotos”, cuenta.

Nueve años después, DTU-Lucha Profesional Mexicana aún pelea por estar dentro de las empresas más reconocidos, mas conocen que no aparecer en medios es el principal reto para consolidarse.

“Hoy no hay un luchador en México que te llene solo una arena, sin embargo, no engañamos a la gente, hacemos que el público se entere que no van a ver a un luchador taquillero, pero sí que el boleto que paguen se les va a desquitar, en DTU todos somos estrellas, por eso decimos que somos la familia por elección y aquí nunca vas a ver a alguien peleándose con la gente o bajándose el calzón. Vienes a ver a lucha de calidad, lucha de jóvenes en busca de sueños internacionales que juntos vamos a lograr”, concluye Crazy Boy.