Dinastía Alvarado, un legado de la lucha libre

El fallecimiento del Brazo de Oro sacudió al mundo de la lucha libre; sin embargo, dejó un legado en el encordado junto a su familia

Jesús Alvarado Nieves
Jesús Alvarado Nieves (Tomada de Twitter @MarichuyMonreal)

Monterrey, Nuevo León

Con el fallecimiento del legendario Brazo de Oro a causa de un infarto a los 66 años de edad, la lucha libre mexicana sufrió una pérdida dolorosa; sin embargo, dejó un legado en el encordado nacional, junto a la dinastía Alvarado.

Shadito Cruz fue el primero de los Alvarado en abrir camino a esta legendaria dinastía, a pesar de ser opacado por otras luminarias de su época, como lo fueron El Santo y Blue Demon. Pese a ello, es el patriarca de una de las más grandes dinastías en la historia de este deporte.

Tras luchar de manera breve como 'El Hombre del Brazo de Oro', sus hijos tomaron este concepto, creando una de las tercias más importantes de la historia. Los Brazos se convirtieron en uno de los grupos enmascarados más populares de México.

El 21 de octubre de 1988 protagonizaron uno de los duelos de apuestas más importantes de la lucha mexicana, al perder sus tapas ante los Villanos en Nuevo León. Ambos grupos atravesaban su mejor momento, causando emoción la derrota de Brazo de Oro, Plata y Bronce.

Brazo de Plata fue el que consiguió más apoyo del público, destacando por su condición física, siendo uno de los escasos luchadores mexicanos que cumple con la condición de superpesados. Su legado sigue presente en los encordados, gracias a sus hijos Psycho Clown, Máximo y Goya Kong.

Santo e Hijo del Santo

Originario de Hidalgo, su debut en 1934 marcó el comienzo del máximo representante de la lucha libre mexicana. Rodolfo Guzmán se dedicó al pancracio por 50 años, lo cual lo llevó a convertirse en uno de los máximos símbolos de la cultura mexicana.

Sus conquistas sobre los cuadriláteros le ganaron los aplausos de los aficionados, pero fue su salto al cine el que lo consolidó a nivel internacional.

El 'Enmascarado de Plata' falleció el 5 de enero de 1984, a causa de un infarto. Desde el 5 de febrero de 1982 su leyenda en los encordados siguió, gracias a su vástago, el Hijo del Santo.

Con más de 30 años de carrera profesional, el heredero de la leyenda se consagró como una de las principales figuras de México, lo cual lo llevó a trabajar en Estados Unidos, Japón y Europa.

Blue Demon y Blue Demon Jr.

García, Nuevo León fue el lugar que atestiguo el nacimiento de esta gran leyenda de la lucha mexicana, a menudo considerado como el mejor de todos los tiempos (al lado del Santo). Luchador profesional desde 1948, el 'Demonio Azul' marcó una era en el pancracio mexicano por su estilo.

Su muerte, ocurrida el 16 de diciembre del 2000, paralizó a los amantes del pancracio. A partir de 1985 su legado continuó, gracias a su hijo Blue Demon Jr.

Al igual que su padre, Demon Jr. consolidó como figura en los encordados, llegando a destacar en México, Estados Unidos y Japón.