No desiste del centro

Fiel a su inicio de carrera, Game Gone Rogue fue incrementando la velocidad para quedarse con el Primer Clásico Jesús Nuchi Jiménez Sánchez en la estelar dominical en el Hipódromo de Las Américas

Hipódromo de Las Américas.
Hipódromo de Las Américas. (Miguel Ángel Espinoza)

Ciudad de México

Fue enorme la expectativa que hubo durante toda la tarde por esta carrera y la velocidad de la potranca dosañera de Cuadra Tres Marías lo resolvió en menos de 18 segundos. Game Gone Rogue, alazana entrenada por Alejandro Martínez Delgadillo, ganó el primer Clásico Jesús Nuchi Jiménez Sánchez en forma contundente ayudado de una partida recta con la guía en sillín del jockey Alejandro Almazán. Su insistencia por el centro del grupo (séptima gatera) pagó frutos y no encontró obstáculo desde el arranque.

Finalizó el duro periplo de las 350 yardas (320.04 metros) sobre pista rápida en 17 segundos cuatro centésimas de segundo en su primera competencia en el Hipódromo de Las Américas según el programa oficial. El favorito en esta carrera para ejemplares de dos años, Last One, atacó demasiado tarde y tuvo que conformarse con el tercer lugar.

Los demás tuvieron chance hasta que Game Gone Rogue encontró el punto alto de aceleración y comenzó a rebasarlos a todos.

Y es que en la salida, varios de sus rivales tiraron demasiado hacia el exterior o cayeron en tráfico. Teller Im Surfin y Jla Famous Fortune, que partieron por el lado del riel, se salvaron del embotellamiento e intentaron alzarse para ganar mientras aprovechaban los aprietos del resto.

Pero cuando la eventual ganadora tomó velocidad en los primeros metros, la criada en Estados Unidos sólo tuvo que reducir a cenizas el intento de Jla Famous Fortune, que intentó irse a punta y dominar desde allí.

El galope vigoroso de la hija de Game Patriot en Miss Jess Rogue la llevó pronto a encabezar la procesión hasta la línea de meta y todo parecía un paseíllo de la victoria para la alazana. Sin embargo Barbies Dynasty se lanzó impulsada por el trabajo en riendas de Martín Hernández Bautista y amenazó en los segundos finales el dominio de Rogue y obligó a un cierre en el que las narices de ambas se acercaron al traspasar el plano final.

La última acción de Barbies Dynasty obligó a un final de fotografía que retrasó un poco el veredicto final de los oficiales. Pero parecía más cortesía que otra cosa, ya que sin el photo finish era evidente quién había ganado.