En la última corrida, triunfo rotundo de Flores y Barralva

Cerca de 4,000 aficionados asistieron esta tarde a la Plaza de toros Nuevo Progreso. 


Guadalajara

La conjunción de Flores, con Carasucia de Barralva, cimbró la Nuevo Progreso. El codicioso toro marcado con el número 2, que lució un trapío digno de cualquier plaza, fue aprovechado por Sergio Flores, que vino a levantar la mano para decir, aquí estoy puesto para unirme al carro del triunfo de la nueva camada de toreros mexicanos.

Vino a ratificar sus últimas actuaciones y éxitos en Las Ventas de Madrid, esta tarde, realizó un trasteo templado, mandón y lleno de verdad, ajustándose en cada pase y arrancando los olés con fuerza, los olés hondos.

Su faena, aseada, la instrumentó por ambos lados, sobresaliendo los derechazos largos y rítmicos. Culminó su faena ejecutando comprometidas lasernistas que pusieron la plaza de pie. Con todo se fue tras el acero para sepultarlo en lo alto y cortar dos merecidas orejas. Carasucia fue premiado con arrastre lento. Dos vueltas triunfales de Sergio acompañado por los ganaderos Álvarez Bilbao.

Con su primero, que empujó con fuerza a los montados encelándose en el peto, no logró redondear el trasteo debido a que Botanero se volvía en un palmo de terreno.

Y con el sexto que complementó su lote, tardó mucho en conectar con los cerca de 4,000 aficionados. Fue hasta que se metió en los terrenos del toro, aguantando estoico cada embestida, cuando la gente rompió por completo. Otro estoconazo para cortar una oreja más y salir a hombros en la última corrida de la temporada 2013-2014.

Cabe señalar que todos los toros de Barralva fueron aplaudidos al saltar a la arena. Todo un espectáculo que se notó hasta en el comportamiento del respetable, las bromas y gritos pidiendo música que cotidianamente se escuchan, pasaron a segundo término. El toro en el ruedo acaparó la atención.

Muy digna fue la comparecencia de Arturo Saldívar, solo que le tocó el peor lote, se topó con tres toros muy complicados. Su primero, rascaba y reculaba de continuo.

Burgañoso, su segundo, resultó soso, rajado y acometía terminando las embestidas con la cabeza arriba.

Y el quinto, Malageñito, manseo desde el primer tercio y terminó rajado buscando las tablas.