Chandra Namaskar: el ascenso de lo femenino

Los eclipses marcaban para las culturas prehispánicas el fin de un ciclo y el comienzo de otro, para otros pueblos eran anuncio de calamidades y desgracias. 

Mente y cuerpo sanos
Mente y cuerpo sanos (Especial )

Ciudad de México

En términos energéticos y de conciencia el sol representa la fuerza de vida, el yo, la individualidad; la luna en cambio representa el inconsciente, lo femenino, la calma, la Unidad.

Así que este Eclipse de Sol puede ser una oportunidad para resetear la conciencia, colectiva e individual dejando ir los rasgos de nuestra personalidad que han dejado de ser útiles, y las creencias obsoletas para el surgimiento de nuevas ideas y realidades.

Así lo explica la astróloga María Isabel Mejía: "Lo estancado en nuestras vidas va a ser movido por el eclipse, pues es el encargado de acelerar todo lo que lentamente vamos dejando inerte. Nos va conduciendo a transitar el camino que lleva a ver la claridad a veces de un empujón".

Esta energía se suma al estudio numerológico de 2017. Si se suma 2+0+1+7 da 10 y 1+0 es 1, que en numerología es el comienzo de un nuevo ciclo.

Otro elemento importante de los eclipses de sol es el tema de lo femenino que representa la luna, aspecto que hoy está en franco ascenso para equilibrar la conciencia de la sique humana.

SALUDANDO A LA LUNA

En ese sentido, más allá de que no se recomienda realizar práctica de asanas durante los eclipses, sino una meditación profunda que permita la transformación hacia nuevos rumbos, la secuencia de Yoga Chandra Namaskar o el Saludo a la Luna ayuda a potencializar las cualidades femeninas en el practicante, sea hombre o mujer.

Profundizar en los reinos del inconsciente y de la oscuridad que nos habitan y que quedan al descubierto con el sol apagado por unos momentos, puede traer a la superfi cie asuntos profundamente ocultos, pero que no por eso dejan de afectar nuestra experiencia.

Chandra Namaskar ayuda a canalizar la energía lunar de cualidades refrescantes, relajantes y creativas. Entre sus principales bondades, produce un profundo estiramiento y fortalecimiento de la columna vertebral, los tendones, piernas, brazos y músculos estomacales.

Las 14 posturas que la conforman representan los días que toma entrar cada fase lunar, de hecho, esta práctica es un refl ejo de Surya Namaskar, el conocido Saludo al Sol.

Como apunta la página believeathletics. com: "Esta secuencia, practicada con devoción, conciencia y total sensibilidad, a un paso relajado, se convierte en una oración a nuestros centros lunares y con constancia, nos ayuda a identifi car esa sutileza femenina que reside en nosotros y nos invita a contactar con ella para tenerla presente en nuestra vida diaria, dejando a un lado la competencia, el vigor y el dinamismo solares que rigen nuestras actividades".