Lo mejor, el público

 Vimos a un Zotoluco con falta de entrega, tuvo toros para desbordar el torero que lleva dentro

Eulalio López 'Zotoluco' y, atrás, el público de la Plaza de Toros México
Eulalio López 'Zotoluco' y, atrás, el público de la Plaza de Toros México (EFE )

CIUDAD DE MÉXICO

Un público maravilloso, que nunca protestó nada, nos acompañó en la sexta corrida de la temporada. Muy buena entrada para ver la encerrona del Zotoluco, quién vistió de negro y oro. Toros de diferentes ganaderías, muy bien presentados. Sobresalió el toro de Xajay que tuvo arrastre lento. Después de casi 30 años un matador se vuelve a encerrar en la Plaza México, el último que lo hizo fue Eloy Cavazos. Vimos a un Zotoluco con falta de entrega, tuvo toros para desbordar el torero que lleva dentro. Demasiadas dudas y poca imaginación, enganchones y fatal con la espada. A bajonazos no se matan los toros y por supuesto, menos en la plaza México. Habrá agradecido el público que le perdonó todo. En su primer toro, de la ganadería Marrón, brindó al público. Un toro con poca fuerza pero con mucha calidad. La faena entre altibajos y con muchos enganchones. Hubo pases buenos por el lado derecho y finalizó matando con un espantoso bajonazo. El segundo, de Javier Garfias, muy bueno y muy noble. Un buen quite por chicuelinas antiguas. Hace un buena faena y termina con una estocada desprendida. Cortó una oreja cariñosa. Un toro de triunfo grande. El tercer toro, de Jaral de Peñas, lo recibió por faroles. El toro era exigente. Vimos a un Zotoluco muy desconfiado. Otra vez acabó con un bajonazo descarado. En su cuarto, berrendo de Montecristo, hizo un quite por chicuelinas, lo más destacable fue el brindis que hizo a Miguel Herrera, técnico de la Selección Mexicana. Ni hablar, otro bajonazo. ¡Que poca entrega para tan gran oportunidad! El quinto, de la ganadería Xajay, lo toreó muy bien con el capote, brindó a su familia e hizo una faena de rodillas. Un gran toro de arrastre lento. El Zotoluco se reencontró con el triunfo con esta buena faena. Tras un aviso descabelló y con un toro amorcillado mató bien. Al caer el animal, cortó una oreja. Su sexto y último, un astado de Fernando de la Mora sin trapío y sin cara. Se lo brindó a Miguel Alemán Magani. Un buen quite por chicuelinas, de esos que gustan al público. Al final ni el torero ni el torero se entendieron. Como resultado, Zotoluco salió en hombros y por la puerta grande con tan solo dos orejas. Lástima por haber dejado ir está gran oportunidad que tan pocos toreros tienen. Se necesita más decisión, sin duda, han pasado los años.

Sucesos: El próximo domingo, Mario Aguilar, Arturo Saldivar y Sergio Flores con toros de Xajay. De verdad que qué buen público el de ayer. ¡Un aplauso para los aficionados! Quisiera dedicar esta crónica a mi al arquitecto y taurino de sangre, Manuel Barbosa, tras un año de estar sin él. Un recuerdo para su esposa Maria Teresa, sus hijos Manuel y Luisa Fernanda y a toda la familia jalisquilla. ¡Familia de toreros!