Pasos conscientes: banquete de paz

Caminar en conciencia genera paz mental y compasión, al tiempo que la conexión con la tierra al andar nos sintoniza con la frecuencia terrestre, restaurando el equilibrio del campo electromagnético del cuerpo

Pasos conscientes: banquete de paz
Pasos conscientes: banquete de paz (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO

El maestro zen de origen vietnamita Thich Nhat Hanh es uno de los principales impulsores de la Meditación Caminando y uno de los grandes exponentes del Mindfulness o Plena Consciencia, que es la capacidad de estar presentes de manera total en el aquí y ahora: “Es la práctica continua de tocar la vida profundamente en cada momento”.

Así, el también poeta y activista por la paz y el medio ambiente explica que nuestra mente tiende a lanzarse de una cosa a otra, como un mono que salta de rama en rama sin detenerse a descansar. Los pensamientos tienen millones de caminos y nos arrastran al mundo del olvido, “si podemos transformar nuestra senda en un campo para la meditación, nuestros pies darán cada paso con plena consciencia. Nuestra respiración estará en armonía con nuestros pasos y nuestra mente se relajará fácilmente de forma natural. Cada paso que demos reforzará nuestra paz y alegría dando lugar a una tranquila corriente de energía que fl uirá a través de nosotros. Así podremos decir, ‘a cada paso, un suave viento sopla’.

Se puede practicar la meditación caminando siempre, sea en el trayecto de la recámara a la cocina o del coche hasta la ofi cina. El secreto es hacerlo de manera ‘consciente’: “Constantemente caminamos, pero con frecuencia se trata más de un correr. Nuestros apresurados pasos imprimen sobre la tierra ansiedad y pesar. Si podemos dar un paso en paz, podemos dar dos, tres, cuatro y después cinco pasos por la paz y la felicidad de la humanidad y de la Tierra. Cada vez que andes hacia algún sitio, deja un tiempo sufi ciente para practicar; si tardas normalmente tres minutos, date ocho o diez.

“La meditación caminando es como comer. Con cada paso alimentamos nuestro cuerpo y nuestro espíritu. Cuando caminamos con pesar y ansiedad, es como una especie de comida basura. El alimento de la meditación caminando debe ser de alta calidad. Se trata solo de caminar despacio y disfrutar de un banquete de paz”.

Fundador de la Orden del Interser y del Monasterio de Plum Village en Francia, donde reside como refugiado político desde 1972, Thich Nhat Hanh sostiene que es la vida cotidiana donde mejor se pueden aplicar las enseñanzas budistas de impermanencia, vacío y compasión: “¿por qué no caminar en la dirección de la vida, disfrutando la paz en cada momento y a cada paso? No hay que esforzarse. Disfruta cada paso que das. Cada paso te trae al hogar del aquí y ahora. Este es tu verdadero hogar, porque únicamente en este momento, en este lugar, puede ser posible la vida. Ya hemos llegado.

“Los que tenemos dos piernas no debemos olvidar estar agradecidos. Caminamos por nosotros mismos y caminamos por aquellos que no pueden caminar. Caminamos por todos los seres vivos, pasados, presentes y futuros”.

Pero además, este monje que fuera nominado en 1967 por Martin Luther King Jr. para el Premio Nobel de la Paz, aboga por el restablecimiento de nuestra conexión como seres humanos con el planeta: “la Tierra es nuestra madre. Cuando nos alejamos durante mucho tiempo de la madre naturaleza, enfermamos. Cada paso que damos en la meditación caminando nos permite entrar en contacto con nuestra madre, y así poder estar bien de nuevo. Mucho daño se ha hecho a la madre tierra, de modo que es tiempo de besarla con nuestros pies y sanarla”.

Dios aquí y ahora

De acuerdo con el sitio español de Thay —como le llaman cariñosamente sus discípulos al maestro Thich Nhat Hanh— la consciencia de la respiración es la esencia de la consciencia plena. Según Buda Sakyamuni, la consciencia plena es la fuente de la alegría y la felicidad: “La semilla de la consciencia plena está en cada uno de nosotros, pero generalmente olvidamos regarla. Si sabemos cómo tomar refugio en nuestra respiración, en nuestros pasos, en cada trago que tomamos de nuestra taza de té, podremos tocar nuestras semillas de paz y alegría y dejaremos que se manifiesten para nuestro regocijo. En vez de tomar refugio en el concepto abstracto de Dios, Buda, o Alá, nos daremos cuenta de que Dios puede ser tocado en nuestra respiración y nuestros pasos”.

Pies descalzos

Se sabe que el ser humano primitivo tenía una relación con su entorno mucho más directa de la que tiene hoy. La forma contemporánea de vestir, calzar, dormir y de vivir en general, ha roto la conexión vital que permitía la entrada del fl ujo primordial de electrones provenientes de la tierra, el cual es eléctricamente conductor y posibilita el equilibrio con el potencial energético de la tierra, estabilizando así el campo electromagnético de todos los órganos, tejidos y células.

Según el Journal of Environmental and Public Health, la tierra tiene una carga de polaridad más negativa que el cuerpo humano y por eso se absorben naturalmente los electrones que se desprenden en la superfi cie terrestre. Esto, explica el doctor Joseph Mercola, “es uno de los antioxidantes más potentes que conocemos. En un artículo publicado en el Journal of Alternative and Complementary Medicine se menciona que el flujo de los electrones libres de la superficie de la tierra ayuda a neutralizar los radicales libres y reducir tanto la inflamación crónica como la aguda, que es la raíz de muchas condiciones de salud y el envejecimiento acelerado. Esto a su vez ofrece una “protección” contra los campos electromagnéticos que están omnipresentes en el medio ambiente.

Los efectos del contacto con la tierra parecen ser tan profundos que los investigadores recomendaron a los médicos recetar sesiones de pies descalzos. Esto es tan simple como suena, dice el doctor Mercola: “Quítese los zapatos y los calcetines y camine descalzo sobre el pasto, el polvo, la arena o lo que sea. Estudios sugieren que los beneficios como el alivio del dolor y la disminución de estrés pueden presentarse en solo 30 a 80 minutos de caminar descalzo a cualquier hora del día”.

La investigación realizada hasta la fecha apoya la idea de que el sofisticado concepto de Earthing o Grounding, que no es más que el contacto directo con el suelo, podría ser un elemento esencial en la ecuación de la salud junto con el sol, aire puro y agua, alimentos nutritivos y actividad física y podría ser utilizado como estrategia contra el estrés crónico, la disfunción del sistema nervioso autónomo, inflamación, dolor, insomnio, trastornos con los cambios de su ritmo cardiaco, sangre hipercoagulada y muchos otros problemas de salud, incluyendo en enfermedades cardiovasculares.