Correr con atención plena

El trotar y meditar pueden tener mucho más en común de lo que pensamos; en tanto que las dos actividades acaban promoviendo una mente sana y una lucidez clara y estable

Mente y cuerpo sanos
Mente y cuerpo sanos (Especial )

Ciudad de México

Muchos corredores lo habrán comprobado: Llegado ese punto en que la carrera se estabiliza y con ella los pensamientos, hay una experiencia de una mente quieta y centrada. Es justo el momento en que cuerpo, mente y conciencia comienzan a funcionar al unísono y es ese momento cuando correr se convierte en una práctica meditativa.

El místico indio Osho, en El libro de La Sabiduría, explica cómo a veces los corredores experimentan sensaciones tremendas de meditación: "Ellos se sorprendieron, porque no estaban buscando algo así: '¿Quién piensa que en el correr vas a experimentar la divinidad? Pero ha sucedido, y ahora el correr se ha convertido más y más en una nueva clase de meditación".

De hecho, el líder espiritual budista y cabeza del linaje Shambhala, Sakyong Jamgon Mipham Rinpoche, corredor de nueve maratones, escribió el libro Corriendo con la Mente de la Meditación, a fi n de enseñar cómo la fusión de la práctica interna con el movimiento físico puede ser utilizado por cualquier persona sin importar la edad, los antecedentes espirituales, o la capacidad física para desarrollar claridad mental.

"La meditación reduce el caos y el estrés", dice Sakyong. "Cuando eso se aplica a correr, esta actividad se convierte en una herramienta que lleva a la relajación y vitalidad del cuerpo. Al permitir la armonización de la mente y el cuerpo, nos sentimos más vivos y fuertes".

Así como el entrenamiento de una carrera requiere un acondicionamiento gradual, el desarrollo de una práctica meditativa requiere tiempo y, por tanto, entrenamiento. Pero mediante el empleo de algunos de los principios básicos de la meditación es posible sentirse y correr mejor.

El Sakyong tranquiliza a los corredores haciéndoles saber que no necesitan dominar la meditación desde el primer momento. De entrada, siguiendo principios similares a los de las pruebas de resistencia, se debe construir una base donde se vuelva a la respiración: "Al volver a asociar de forma continua y repetida, la mente con la respiración, estamos creando estabilidad".

Mipham Rinpoche, hijo mayor de Chögyam Trungpa, el renombrado y controvertido maestro de meditación que introdujo el budismo Vajrayana a Occidente, basa sus enseñanzas en el "poder de creación de una sociedad iluminada en la vida cotidiana", que se traduce en una forma de transformación social en el mundo.

El también autor de títulos como Gobierna tu vida y Convertir la mente en tu aliada, dice que puede parecer que correr es ejercitar el cuerpo y meditar ejercitar la mente, pero no es así. Uno de los objetivos fundamentales de la meditación es experimentar la totalidad mente-cuerpo de una forma integral, sin escisiones.

La respiración es un ejemplo claro de esta profunda interrelación. Tanto la mente y el cuerpo son parte de lo que somos y la carrera nos permite armonizar ambas realidades aportándonos una gran fuerza, vitalidad, flexibilidad, energía, salud y bienestar.

Y como primer paso, el maestro recomienda correr sin audífonos ni reloj: "Ahí es cuando sientes tu ambiente interno: El ritmo del movimiento, la respiración, los latidos del corazón, los pies golpeando el camino, y al mismo tiempo puedes sintonizar con el ambiente externo: El cielo, el aire, los sonidos de la vida, en lugar de limitarse a dejarse llevar por el flujo de la mente de un pensamiento a otro; es estar totalmente presente"

DÓNDE CORRER

Circuito Gandhi

Ubicado en una de las zonas más bonitas de Polanco, a un costado del Bosque de Chapultepec, este circuito urbano corre alrededor de la cuadra que comprende el Museo Nacional de Antropología, frente al Monumento a Gandhi, que se sitúa sobre la avenida del mismo nombre; llega hasta Paseo de la Reforma pasando por enfrente de la entrada principal del museo, para después volver a encontrarse con la calle Gandhi.

El Ocotal

Para los que gustan de la naturaleza, está el Bosque de El Ocotal, que pertenece al Parque Nacional Desierto de los Leones, ubicado en el km 23 de la carretera México-Toluca. Es un hermoso bosque lleno de ocotes, pero también lo pueblan oyameles, fresnos y pinos. Se ubica a 3,530 metros sobre el nivel del mar, por lo que es un excelente lugar para entrenamientos de altura. Cuenta con cuatro circuitos de superficie natural.

El Sope

Enclavado en la segunda sección del Bosque de Chapultepec, el popular Sope —llamado así gracias a su creador, Mario El Sope Pérez, corredor olímpico— es una de las pistas más socorridas tanto por atletas, políticos y amateurs. Cuenta con un circuito principal con superficie de arcilla que cubre un perímetro cercano a los 2 km de largo y otro menor de 900 metros. También hay un área con aparatos para entrenamiento físico.

La práctica de los pies rápidos

En Tibet, ya existía una práctica ancestral que conjuntaba el correr con la meditación de nombre Gang Gyok o la práctica de los pies rápidos. De acuerdo con el Centro Médico Budista Nangten Menlang, es posible generar energía en el cuerpo mediante el poder de la mente. Esta energía se puede usar entonces para dar velocidad y fuerza en la carrera, pero también para desarrollar atención plena, calidez interior y una salud general vibrante.

Durante la práctica de Gan Gyok se genera energía reteniendo la respiración de una manera especial en el chakra del ombligo al correr: “Esta energía luego se reparte por los 72 mil canales del cuerpo. De esta forma, la energía de la respiración fluye por todo el cuerpo, generando un profundo calor interior. Esta calidez genera las llamadas hormonas de la felicidad, que a su vez ayudan a que la mente se apacigüe. Cuando la mente está en tranquilidad es mucho más fácil de controlar, y entonces podemos generar aún más poder”.