Un camino complicado

La jugadora mexicana de tenis de mesa no cuenta con un entrenador que le dé rumbo a su carrera deportiva, por lo que duda que pueda llegar a su tercera cita olímpica

Yadira Silva, atleta mexicana
Yadira Silva, atleta mexicana (Mexsport)

Ciudad de México

Yadira Silva, de la disciplina de tenis de mesa, ha sido la única representante de México en este deporte en unos Juegos Olímpicos y lo ha hecho en dos ocasiones, en Pekín 2008 y en Londres 2012.

Dichas participaciones fueron un impulso a su carrera deportiva para enfrentar este ciclo olímpico con mejores resultados; sin embargo, tuvo un obstáculo a inales del año pasado cuando su entrenador y también esposo decidió dejar que la tabasqueña continuara sola su camino.

Una situación que a Silva le hizo pensar en el retiro, ya que se había quedado sin alguien que la guiara en su camino en esta nueva etapa, pero en enero de 2014 decidió continuar, a pesar de solo entrenar con un aficionado al tenis de mesa.

En las dos participaciones olímpicas que ha tenido, Silva ha perdido en la primera ronda y ahora, tras no contar con un entrenador personal y ser madre de dos hijas, la tabasqueña mantiene la incertidumbre sobre si podrá llegar al nivel que la pueda llevar a sus terceros Juegos Olímpicos.

Después de Londres 2012 ¿qué ha pasado con Yadira Silva?

El año pasado estuve entrenando muy bien y me fue bien a nivel internacional, obtuve bronce en el Campeonato Latinoamericano y plata en la Copa Latina.

Estuve dentro de las mejores 128 del mundo y en la llave principal del Mundial en individual, pero independientemente de los resultados me sentí jugando muy bien el año pasado. No obstante, también tuve un periodo de retiro y ya no pensaba seguir jugando, aunque a finales de enero regresé y ahorita estoy retomando la forma, preparándome para los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

¿Por qué pensabas en el retiro?

Son muchas cosas que tengo en mi vida personal, como son mis hijas que son mi prioridad, además no tengo con quién entrenar en un alto nivel en Tabasco, entonces es demasiado esfuerzo el que tengo que hacer para competir a nivel internacional, por lo menos mantener el nivel en Latinoamérica y ahora solo entreno con un niño al que le gusta el tenis de mesa. Mi entrenador es mi esposo, pero tomó la decisión de ejercer su carrera de gastroenterólogo y también tenía que trabajar alguien en la familia. Ya hemos platicado con la federación, con la Conade, y la solución momentánea que he tomado es trabajar con el entrenador cubano que prepara al equipo varonil y no hay otra opción.

Después de dos Olímpicos, ¿cómo te sientes de enfrentar este ciclo en diferentes condiciones?

Es diferente este ciclo, tengo más madurez y ahorita trato de disfrutar más los partidos y claro que siempre con la responsabilidad que requiere jugar, ya que representamos a un país. La verdad que después de Londres salí con muchas ganas de entrenar, de seguir aprendiendo y mejorando y creo que por esas ganas que tenía el año pasado fue tan bueno para mí. Sin embargo, ahorita seguiré hasta Centroamericanos y veremos qué es lo que sigue porque no me puedo dar el lujo de pensar en llegar a Río de Janeiro 2016.

¿Qué tan difícil es llegar a una justa olímpica y más para los mexicanos en tenis de mesa?

Es muy complicado clasificar a Olímpicos, todos se preparan y cada día le invierten más al tenis de mesa, en entrenadores, fogueo, campamentos, y ya no son solo tres jugadores por país, sino que ya cualquiera puede ganar. A los Juegos se puede clasificar por ranking, pero también se hace una clasificación continental y te enfrentas a los mejores del mundo.

¿Qué sacrificios has hecho en tu vida personal para mantenerte en buen nivel en este deporte?

Principalmente son los familiares, pero ahora también es diferente, ya que tengo dos niñas y hay que adaptar muchas cosas porque por ejemplo ahorita en periodos vacacionales hay torneos y no puedo estar con ellas. Evidentemente ya paso más tiempo en mi casa ya que la prioridad es mi familia, además no tengo con quién entrenar y eso desanima, antes me preparaba ocho horas diarias y actualmente ya no es lo mismo.