Wust mantiene dominio holandés en patinaje velocidad

El imperio holandés en el patinaje de velocidad no parece tener rivales. Con el triunfo de Wust, Holanda acumula 29 medallas de oro en patinaje, empatada con Estados Unidos por la mayor cantidad en la historia olímpica.

Ireen Wust
Ireen Wust (AP)

SOCHI, Rusia

El imperio holandés en el patinaje de velocidad no parece tener rivales.

Ireen Wust ganó el domingo el título de los 3.000 metros femeninos de los Juegos Olímpicos de Invierno al destronar a la checa Martina Sablikova. Al tocarle el penúltimo binomio, Wust obtuvo la victoria con un tiempo de 4 minutos y 0.34 segundos.

Sablikova, la campeona hace cuatro años en Vancouver, debió conformarse con la medalla de plata al registrar 4:01.95.

El bronce se lo llevó Olga Graf, quien le dio a la anfitriona Rusia su primera presea de los juegos con marca de 4:03.47, haciendo rugir a los espectadores en la Adler Arena.

Claudia Pechstein, en sus sextos juegos, fracasó en el intento de ganar su décima medalla olímpica. La alemana de 41 años perdió brío n las últimas vueltas y acabó cuarta con tiempo de 4:05.26.

Los reyes de Holanda estuvieron presentes otra vez, como lo hicieron el día previo en el que Sven Kramer encabezó un 1-2-3 en los 5.000 metros masculinos. La pareja real se dio el gusto de admirar otro triunfo de la maquinaria holandesa del patinaje.

Con el triunfo de Wust, Holanda acumula 29 medallas de oro en patinaje, empatada con Estados Unidos por la mayor cantidad en la historia olímpica.

Wust celebró mostrando al público tres dedos —las uñas pintadas con los colores rojo, blanco y azul de la bandera nacional— como gesto del tercer oro olímpico de su carrera.

De 27 años, Wust ha ganado el oro en tres citas olímpicas consecutivas, ya que salió triunfante en los 1.500 en Vancouver 2010 y en los 3.000 en Turín 2006.

"Tres al hilo. Esto es fabuloso", dijo Wust, quien llegó a Sochi como la rival a vencer tras consagrarse con el título europeo el mes pasado.

Pechstein, por su parte, acusó el rigor de ser una competidora que está por cumplir los 42 años. Se quedó con las ganas de reivindicarse tras haberse perdido la cita de Vancouver. La alemana fue suspendida por irregularidades en sus niveles de glóbulos rojos, aunque no ha dado positivo por dopaje y siempre ha dicho que no ha cometido infracciones.

Tendrá otra oportunidad por el décimo podio en los 5.000: "Quedar cuarta a los 41 tampoco está mal", dijo Pechstein. "La calidad del hielo no fue la mejor, pero fue lo mismo para todas. No me sienta tan vieja. Tengo buenas sensaciones sobre los 5.000, siento que puedo ganar mi medalla en esa".