Nibali tiene el camino libre en Francia

Terminó el último receso del Tour de Francia, y cuando reinicie la competencia en la Etapa 16, el italiano del equipo Astana saldrá con una ventaja que luce definitiva ante el retiro de los favoritos

Vincenzo Nibali, cerca de coronarse en el Tour
Vincenzo Nibali, cerca de coronarse en el Tour (Reuters)

París, Francia

Vincenzo Nibali ya tiene en su haber el Giro de Italia y la Vuelta España, solo le falta el Tour de Francia por agregar a sus credenciales. Y está más cerca que nunca de lograrlo, y el jalón final lo tendrá que dar a partir de hoy, cuando reinicie la edición 101 de la extenuante competencia que acaba el domingo.

Desde que en la Etapa 1 el sprinter Mark Cavendish sufrió una caída en su intento por rebasar, que le fracturó la clavícula al inglés del equipo Sky, parecía un presagio de un tumultuoso Le Tour.

Para la cuarta etapa, Andy Schleck, campeón en 2010 no alineó debido a problemas de ligamentos. A la siguiente jornada el campeón reinante, el keniatabritánico Christopher Froome, sufrió dos dolorosas caídas que lo hicieron abordar el auto de su equipo en plena competencia, abandonando su oportunidad de intentar repetir.

Entre tanto, Nibali del equipo Astana, había conquistado el lugar 34 en la primera fase y en la segunda se alzó con su primer triunfo de segmento.

Aun así, la opinión dominante en un Tour es que las etapas antes de los ascensos montañosos son un calentamiento. Nadie pudo presagiar la salida de Froome, pero el bicampeón (en 2007 y 2009), Alberto Contador, seguía en pie de lucha y cuando antes de la primera etapa de alta montaña de Mulhouse a La Planche des Belles Filles, el ibérico remontó 10 puestos, parecía que el escalador estaría presente para pelearle a Nibali el maillot amarillo cuando comenzaran los ascensos de rigor.

En la primera escalada de la etapa 10, Contador se fracturó la tibia de la rodilla derecha y también tuvo que decir adiós. Es premio a la constancia de Nibali, que desde la Etapa dos lidera la clasificación general y solo ha cedido una vez el chaleco amarillo, al francés Tony Gallopin (Lotto). Pero más que dominio aplastante, lo del llamado Tiburón de Messina se debe también a la suerte.

Nibali ha podido sortear con tiempo total de 66 horas, 49 minutos, 37 segundos, las 15 fases, y está cuatro minutos, 37 segundos por encima del español Alejandro Valverde del equipo Movistar, su más cercano perseguidor.

En las cinco previas etapas en las que el calor hizo estragos en los competidores, ninguno de los combatientes de cuidado para su dominio ha terminado en buena posición.

El eslovaco Peter Sagan del Cannondale, que encabeza por 176 el duelo por los puntos, no ha conseguido ganar ninguna etapa, por lo que aunque es un Tour que tendrá un campeón inédito, Nibali marcha como favorito para las seis Etapas que quedan.

La de hoy, es un maratón de 237.5 kilómetros, y es comienzo de la parte cruda. Luego da lugar al verdadero desgaste en los finales en alta montaña y los sprints contra reloj, las que el italiano tendrá que sortear las altitudes de los Pirineos franceses, y luego el esperado sprint de 91 kilómetros de Évry a los Campos Elíseos de París, donde espera coronarse por vez primera.

Nibali no se ha topado con dificultades serias hasta el momento, y si esa suerte le sigue evitando los problemas, ante el retiro de los grandes favoritos, podría sumar a su título en la Vuelta España (2010) y el Giro de Italia (2013), el de la competencia que lo podría volver una leyenda.