Bolt se reencuentra con camarógrafo que lo arrolló

El camarógrafo ofreció disculpas esta mañana al atleta jamaiquino durante la ceremonia de premiación de los 200 metros, prueba en la que Bolt logró el primer lugar la jordana del día de ayer 

PEKÍN, China

En una jornada en que la holandesa Dafne Schippers rompió un récord de 28 años de antigüedad y el estadounidense Ashton Eaton firmó un emotivo y prodigioso retorno a las pruebas del decatlón, Usain Bolt se las arregló una vez más el viernes para adjudicarse su dosis de protagonismo en el Mundial de Atletismo.

El astro jamaiquino, que recibió al inicio de la sesión de la tarde la medalla de oro de los 200 metros ganada el día anterior, se topó también de nuevo con el camarógrafo motorizado que lo arrolló aparatosamente tras la prueba, y escenificó su recurrente lema del campeonato. Básicamente, que todo anda bien.

Reencontrados a escasos metros de su cómico y ya célebre incidente, los accidentados encajaron manos, y el operario obsequió a Bolt con una pulsera.

De vuelta a la competición, las finales vespertinas no alcanzaron el nivel de los duelos entre Bolt y el estadounidense Justin Gatlin, quienes volverán a retarse el sábado en los relevos de 4x100; pero rayaron a gran altura, empezando por el eléctrico triunfo de Schippers en los 200 metros.

Si "El Rayo" jamaiquino mantiene intacta su estela en Beijing, donde irrumpió por primera vez en los Juegos Olímpicos de 2008, Schippers ha seducido a los aficionados con un desempeño evocador de los inicios de Bolt en el Nido de Pájaro.

Sus logros no se acercan ni por asomo a los del astro jamaiquino, pero su irrupción en la escena internacional es incuestionable. Tras quedar segunda en los 100 metros el lunes, Schippers ganó los 200 el viernes con notable emoción, remontando en los últimos 20 metros ante Elaine Thompson y Veronica Campbell-Brown, también de Jamaica.

Su registro de 21.63 segundos es ya nuevo récord de Europa, mejor marca en mundiales, y también el tercer mejor crono de la historia tras dos leyendas como Florence Griffith-Joyner y Marion Jones. La anterior marca mundialista la estableció la alemana Silke Gladisch-Mueller en Roma 1987.

Teniendo en cuenta la vertiginosa transición de Schippers, que ganó el bronce en Moscú 2013 como heptatleta, la gesta cobra peso.

Y, de nuevo como Bolt, la holandesa también puede añadir a su palmarés a partir del sábado, cuando compita en los relevos con el equipo "orange".

Por su parte, el regreso de Ashton-Eaton al decatlón tras dos años de ausencia del circuito no resultó menos emotivo.

El estadounidense firmó un crono de 45.00 segundos en los 400 metros, batiendo por 0.68 la marca histórica del decatlón, conseguida por Bill Toomey en los Juegos Olímpicos de México 1968.

Además cerró para la primera jornada de la competencia combinada con 4.703 puntos, a ritmo absoluto del récord mundial que él mismo atesora desde 2012 con 9.039 unidades.

También aspiraba a la épica en los 110 vallas, aunque con consecuencias que sobrepasan lo deportivo, su compatriota, Aries Merritt, quien debía someterse a un trasplante de riñón nada más acabar de competir en Beijing, al verse infectado por un virus que también afectó la medula.

Campeón olímpico en Londres 2012, Merritt solo pudo acabar tercero por detrás del ruso Sergey Shubenkov, hijo de la ex heptatleta Natalya Shubenkova, y único competidor capaz de bajar de 13.00 segundos, marcando un tiempo de 12.98.

La plata fue para el jamaiquino Hansle Parchment, mientras quedará la duda de si el cubano nacionalizado español, Orlando Ortega, ausente por cuestiones burocráticas, hubiera conseguido el oro, pues sigue ostentando el mejor crono de la temporada: 12.94.

La gran decepción fue el estadounidense y previo campeón David Oliver, quien finalizó en séptimo lugar.

En la mañana, la china Hong Liu dio al país anfitrión su primera medalla de oro del mundial, cuando cruzó la meta un paso por delante de su compatriota Xiuzhi Lu en los 20 kilómetros marcha. La ucraniana Lyudmyla Olyanovska fue tercera y la mexicana Alejandra Ortega fue la primera latinoamericana con un meritorio noveno puesto.

China, que acabó 22da en el medallero en Moscú 2013, ocupa momentáneamente la séptima plaza con seis preseas, justo atrás de Cuba. Sigue manteniéndose en el primer lugar Kenia, con 11, seguido de Estados Unidos, Jamaica y Gran Bretaña.