Celebración accidentada para Bolt

El jamaiquino conquistó la medalla de oro en la final de los 200 metros 

Ciudad de México

Un camarógrafo motorizado y excesivamente concentrado en su tarea fue el único que logró frenar a Usain Bolt el jueves en el Nido de Pájaro, donde el jamaiquino se proclamó por cuarta vez campeón de los 200 metros en el Mundial de Atletismo.

Bolt fascinó de nuevo tanto a espectadores como a los profesionales encargados de cubrir el evento, y tal fue el empeño profesional del camarógrafo en seguir sus evoluciones tras ganar la carrera, que obvió cuanto les rodeaba, con accidentadas (y cómicas) consecuencias que se saldaron más con herida de orgullo que daño físico.

Ocurrió que, como tras tantos otros triunfos, Bolt se acercó a la grada a celebrar con sus seguidores su nueva gesta y se dispuso a recorrer paralelamente la pista a ritmo relajado, descalzo y con los botines en la mano, camino de la zona de prensa.

El camarógrafo, que filmaba todos sus movimientos desde cerca y le seguía en un vehículo personal motorizado de dos ruedas, no advirtió la cercanía de un carril de otra cámara terrestre y tropezó, llevándose por delante al corredor, quien cayó de espaldas sobre el tartán.

Pese al aparatoso choque y las inmediatas muestras de dolor de Bolt agarrándose el gemelo izquierdo, el accidente no pareció tener mayores consecuencias para el jamaiquino, quien se interesó por el estado del camarógrafo.

El conductor tampoco aparentó daño alguno, salvo quizás en el orgullo, y aceptó la mano tendida del campeón, quien sabe si también a modo de felicitación. Al fin y al cabo, el hombre motorizado fue el único en poder frenarle en el Nido de Pájaro.