“Tranquilo y satisfecho”: Castruita

El ex presidente de la Fmch consideró que la auditoría, hasta cierto punto, es una tradición en todo cambio de administración, por lo que quienes llegan están en su derecho de revisar.

Ciudad de México

Cuando el consejo directivo de la Federación Mexicana de Charrería (Fmch) del cuatrienio 2008-2012, encabezado por Jaime Castruita Padilla, finalizó gestión se soltaron varios rumores que referían una mala administración por parte de estos ex directivos; de hecho, el consejo directivo actual, presidido por Miguel Pascual Islas, realizó unas auditorías de las que no se dieron a conocer los resultados.

Después de casi un año y medio de haber cerrado su periodo presidencial, Jaime Castruita Padilla otorgó a La Afición la primera entrevista como ex presidente de la Fmch para explicar esta situación.

—Jaime, ¿qué nos puedes decir acerca de las supuestas irregularidades en la administración durante tu periodo como presidente de la Fmch?

—Solo fueron rumores; a mí jamás se me notificó nada, considero que hasta cierto punto esto es una tradición en un cambio de administración, y los que llegan están en todo el derecho de revisar. Lo único que puedo decir es que la Ley del Deporte y el estatuto de la Fmch marcan como una obligación presentar un informe anual de la auditoría externa, nosotros los presentamos año con año y fueron aprobados en las tres últimas asambleas. Por otro lado, la Ley del Deporte marca cinco días naturales para que la administración entrante presente cualquier inconformidad o para que impugne los informes.

“Qué te puedo decir, la historia nos juzgará, estoy tranquilo, salí con la frente en alto y satisfecho, lo logré como charro y pude hacer una aportación tangible para todas las generaciones”.

—Una de las cosas que más levantó polvo fue el lienzo charro de Salamanca, Guanajuato, que iba a ser propiedad de la federación, ¿qué pasó con esto?

—Un día después del conteo de votos que se realizó en la Codeme nos presentamos en las instalaciones de la Fmch y entregamos al actual consejo la parte financiera a través de un  acta que está firmada por ambas representaciones.

“Entregamos recursos en bancos, alrededor de 600 mil pesos, dejamos un fondo en efectivo para el pago de jueces y locutores para el Torneo Revolución, que estaba en puerta. El fondo del fideicomiso de la federación se quedó intacto, son como 12 millones de pesos, también dejamos en especie alrededor de 800 cajas de tequila que conseguimos a través de patrocinadores, más de 3 mil 500 libros de los que se editaron en la federación, tres vehículos, de los cuales la Codeme nos dio uno último modelo, en el 2012 y los otros dos son 2010, los cuales adquirimos a través de patrocinios.

“En cuanto al terreno del lienzo de Salamanca, Guanajuato, como todos saben, José Porrero nos donó tres hectáreas, condicionadas para construir un lienzo charro para la institución, donde se instalaría la primera Escuela Nacional de Charrería y con ello recabar fondos por parte del gobierno federal.

“Otro logro que tuvimos desde el primer año, fue que los comités organizadores de los Congresos Nacionales hicieran una aportación a la federación de 5 millones de pesos para beneficio de la institución y de toda la charrería, para cubrir gastos de operación, como son los viáticos de los jueces y los locutores, así como premios y trofeos”.