Por la puerta grande

Después de ofrecer otra actuación inolvidable, el torero español José Tomáscortó tres orejas y salió en hombros en Málaga, una de sus plazas favoritas

José Tomás salió por la puerta grande de la Malagueta
José Tomás salió por la puerta grande de la Malagueta (EFE)

Málaga, España

Desde que el sábado 9 de agosto salieron a la venta las entradas para la corrida en Málaga, las localidades estaban agotadas.

Las peticiones para ver a José Tomás en vivo en una de sus tres únicas actuaciones en España esta temporada se dispararon hasta el punto de casi cuadruplicar el número de abonados.

Aficionados procedentes de todos los rincones del mundo se dieron cita en un atractivo cartel, completado por el rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza.

El objetivoera unir en una misma tarde a los dos máximos representantes del toreo a pie y a caballo. Ya desde antes de iniciarse el festejo, el ambiente denotaba que se trataba de una tarde especial, todo el mundo quería disfrutar y sentirse privilegiado de presenciar un espectáculo de primer orden.

José Tomás eligió para este festejo astados de Victoriano del Río y Parladé, bien presentados y a la altura de las corridas más serias de la Feria de Málaga.

En lo que se refiere al juego de las mismas, se enfrentó en primer lugar a un toro de Parladé que no cumplió con lo que se esperaba de él por sus pocas fuerzas. 

Aún así cayó en las verónicas del recibo y un quite por delantal es muy ajustado, y aunque apenas se le castigó en varas, llegó a la muleta muy mermado.

Con la cara alta y sin desplazarse, los intentos de lucimiento del torero español y las esperanzas depositadas por los aficionadosse fueron al traste.

Pero tarde o temprano tenía que llegar el momento de lucimiento, y éste se produjo en el segundo de su lote, otro toro de Victoriano del Río, muy noble, aunque también muy justo de fuerzas.

José Tomás puso a la plaza en pie con las chicuelinas iniciales, el corazón en un puño con un quite en el que estuvo a punto de serprendido, y a continuación detuvo el tiempo con tandas lentísimas después de comenzar la faena con estatuarios.

Las series tuvieron profundidad y fueron vividas con entusiasmo en los tendidos, fundamentalmente por el pitón derecho, ya que por el izquierdo bajó considerablemente la calidad del astado.

Estético resultó el final del trasteo, en el que un aficionado se arrancó a cantarle, y tras un pinchazo y una estocada corta paseó una oreja triunfalmente.

La faena del sexto sirvió para encumbrar a la historia una tarde que ya de por sí era memorable. Esta vez José Tomás no lució con el capote, con el mejor toro de la corrida.

Al tomar la muleta se fue a los medios para comenzar una faena basada en el pitón izquierdo, y en la que se sucedieron naturales de enorme plasticidad, rematados con majestuosos pases de pechoante un buen toro de Parladé.

Logró una estocada al primer intento, que fue suficiente para que rodara el animal y se solicitaran con fuerza dos orejas que el palco de la autoridad concedió.

El diestro español brindó una tarde de magia y poesía para salir por la puerta grande de la Plaza de Toros La Malagueta, correspondiendo a la expectación provocada desde el inicio por su nombre.

HERMOSO TAMBIÉN BRILLÓ

El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza también cortó una oreja al segundo de su lote, en el que brilló fundamentalmente a lomos de Chenel, con quien lo fue encelando a dos pistas, quebrándolo espectacularmente porlos adentros y clavando siempre en todo lo alto. Muy elegante, se lo dejó llegar mucho en las piruetas con Habanero; para concluir con las banderillas cortas a dos manos con Pirata, con el que logró un efectivo rejón de muerte al segundo intento.

También fue importante su labor en el primero, un astado que salió manso y huidizo de salida, pero que terminó encelado a los caballos. Hermoso lo aprovechó en una elegante faena a lomos de Disparate y Viriato, y cerrada también con su caballo Pirata.

En la misma línea estuvo en el quinto astado del festejo, esta vez con caballos como Churumay o Dalí, colocando siempre banderillas en todo lo alto y citando al estribo.

Por tercera vez salió Pirata para el tercio de muerte, colocando antes dos nuevos pares de cortas. Faltó que el rejón cayera arriba para completar la tarde.