ENTREVISTA | POR CARLOS CRUZ

Uriel Adriano Taekwondoín mexicano

Campeón mundial y uno de los medallistas que tuvo México en 2013, hace una pausa luego de un año donde llegó a la cima del taekwondo, un sitio que lo compromete a ser un estandarte de la selección.

Solo es el principio

Ciudad de México

Horas, días, semanas y meses de concentración y entrenamiento en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano. Alimentación balanceada y minuciosamente cuidada, horarios para descansar definidos. Viajes. Participación en torneos de distintos niveles y en diversas ciudades y países. Poco tiempo libre y, al tener a su familia en otros estados, contadas oportunidades para estar con ellos.

Ese es un año normal para un taekwondoín de la selección mexicana, pero para Uriel Adriano a lo anterior hay que sumarle la atención y presión de llevarse la medalla de oro en un Campeonato Mundial y ganar el Premio Nacional de Deportes. Después de haber conseguido el campeonato mundial en la categoría de menos de 74 kilogramos, el título mundial por equipos y el PND, Uriel Adriano finalmente tiene tiempo para hacer una pausa para festejar y disfrutar sus logros. Las fiestas decembrinas le permiten hacer una pausa en su estricta rutina de atleta de alto rendimiento, se puede reunir con su familia, romper la dieta y tener algunos días de vacaciones.

Luego de llegar de Inglaterra, donde participó en el Gran Prix de Manchester, Adriano viajó directo a Guadalajara. Ahí lo esperaban sus seres queridos y su cuarto con algunas de las tantas medallas que ha ganado en 17 años de carrera deportiva, pero distinto a lo que sucede en estas fechas, no había un árbol de Navidad, ya que se pasa estas fechas fuera del país.

El tamaulipeco no es exigente para los regalos navideños y solo espera tener salud en 2014 para mantener el nivel que demostró en este año, ya que siente que aún falta mucho camino por recorrer hacia su principal objetivo de este ciclo que: los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

No habías tenido tiempo de celebrar tus logros obtenidos este año, ¿ahora es un momento de celebrar todo junto?

Nada he podido celebrar desde que conseguí la medalla de oro en el Mundial. Como seleccionados nacionales, estamos todo el día ocupados y ahora sí en estas fechas se van a juntar todas las celebraciones de las medallas que se consiguieron. Con la Navidad y el Año Nuevo lo vamos a festejar completo. Este año estuve en más de 10 competencias y todo fue muy pesado, pero así es este deporte, siempre tienes que estar en ritmo para dar el mejor resultado, este año se dieron. Ahora hay que celebrar, disfrutar y descansar ya que de nuevo llegará el momento de trabajar hacia nuevos objetivos.

Viene 2014, ¿cuáles son tus propósitos?

Solamente tener la salud para seguirme preparando bien, no quedarme con estos títulos nada más, que fueron el reflejo de 17 años de intenso trabajo en mi carrera deportiva. Ahora tengo que seguirle dando títulos a México, que es lo primordial, esa es mi mentalidad. Los taekwondoínes estamos expuestos a muchas lesiones y por eso espero y pido que no se dé ninguna en este camino que culmina en Olímpicos.

URIEL ADRIANO es el primer lugar del ranking mundial y olímpico, sin embargo, en enero podría haber cambios luego de que en el Grand Prix de Manchester perdió en su primer combate.


¿También un propósito sería mantener esa constancia en el nivel competitivo ya que ha habido casos de deportistas que dan grandes resultados en un determinado año pero después se desaparecen?

Obviamente, es difícil repetir una medalla de oro en un Mundial, y más en taekwondo, pero al fin y al cabo, mientras tú estés dando medallas y te mantengas en el ranking vas a lograr muchas cosas. No se ha visto que después de dar un gran resultado un taekwondoín no dé otro, siempre hemos estado ganando medallas, estamos dentro de los mejores y siento que eso es lo que cuenta.

¿Cuál fue el mejor logro: el título mundial o el PND?

Antes de ser galardonado con el Premio Nacional de Deportes, el Campeonato del Mundo fue lo mejor que he logrado, ya que era el objetivo por el cual estaba entrenando durante tanto tiempo. Es una gran emoción cantar el Himno Nacional Mexicano en tu propia tierra, además, fue muy gratificante conseguir un título mundial luego de 34 años que no se lograba. Posteriormente llegó la Copa del Mundo, donde ganamos todo el equipo, eso también fue algo estupendo. Gracias a mis compañeros se dio este resultado porque los dejé a medias, debido a que yo me tuve que regresar para recibir el PND, algo que es un orgullo porque tu país reconoce todo el esfuerzo en mi carrera deportiva.

¿Cómo festejas la Navidad?

Con la familia. Siempre trato de pasármela con mis seres queridos que son lo primordial y ellos siempre han estado en los momentos alegres y difíciles de mi carrera deportiva. Ahora, qué mejor que celebrar todo lo que se ha conseguido este año. Como siempre les he dicho, soy un muchacho igual que todos, estoy con los primos y con la familia, tal vez una que otra copita pero al fin y al cabo lo normal, lo que hace un chavo cualquiera. La celebración es sencilla, quién no va a querer celebrar con la familia y más con los títulos que me tocaron este año, eso es todavía mejor.

¿Dónde lo festejarán y normalmente y qué hacen de comer en la cena?

Ahora no pusimos arbolito de Navidad en casa, ya que vamos a estar en Estados Unidos con una tía que nos invitó a pasarla con ella. En cuanto a la comida, como lo que haga mi mamá o mis abuelas, quienes siempre tratan de hacer bacalao, papas al horno o gratinadas en queso, además de pavo y pierna, hacen de varias cosas y hay para escoger, eso es lo bueno. Es padre comer de todo, porque luego cuando andas entrenando y en competencia te limitas en los alimentos”.