Solo era cuestión de tiempo

Al América le tomó 68 minutos reflejar el dominio que tuvo sobre Chivas en el Clásico; al final, el marcador se quedó corto respecto a lo que se notó en la cancha.

México

Paciencia y nada más. Solo era cuestión de tiempo para que cayera el primer gol del América que lo enfilara al triunfo en este Clásico nacional. La lógica no aceptaba otra cosa. En casi ningún guión —salvo en el de los más osados— cabía la posibilidad de que Chivas saliera vivo y triunfante del Azteca. Y así fue. Durante 68 minutos, la resistencia rojiblanca se impuso, pero al final llegó lo inevitable: la victoria de las Águilas por 2-0.

Fue el Guadalajara una buena prueba para que el equipo de Miguel Herrera trabajara la paciencia, esa que muchas veces se ausenta y vuelve locos a los equipos. El América resistió el examen. Fue mejor, generó oportunidades y, sobre todo, no se desesperó. La recompensa fue que en un lapso de tres minutos finiquitó un juego que debió liquidar desde el primer tiempo. Raúl Jiménez y Luis Gabriel Rey fueron los artífices.

Hoy más que nunca el poderío americanista luce y se vanagloria. Los 31 puntos son la muestra de un equipo que tiene recursos, que luce maduro y que apunta con seriedad al título, no sin antes robarse por completo la Liga.

De Chivas queda el recuerdo de los últimos instantes, en los que su pudo atisbar el amor propio de este equipo. Sin embargo, al Guadalajara solo le queda recordar las glorias pasadas para albergar esperanzas en su futuro, ya que este presente le pertenece al némesis. Estos son los tiempos del América.

[b]LA RESISTENCIA DEL REBAÑO[/b]

Al América se le cerró la portería en el primer tiempo. El equipo de Miguel Herrera tuvo varias llegadas, pero careció de tino para meterla. Por momentos avasalló a un Chivas que también encontró una que otra aproximación para asustar a las Águilas, pero la superioridad americanista fue más que evidente.

De entrada, El Rebaño salió con la idea de quitarle el balón a los azulcrema, tal como lo había dicho Juan Carlos Ortega; sin embargo, ese plan estaba destinado al fracaso porque las líneas rojiblancas no estaban tan coordinadas como las del adversario. Era claro que el único refugio de Chivas en el primer lapso eran los contragolpes, la velocidad de Fierro, alguna genialidad de Marco Fabián o esperar el error de la zaga rival.

Pero América con paredes y desbordes logró romper por varios momentos el orden del Guadalajara. La primera de peligro la tuvo Raúl Jiménez, quien estaba en fuera de lugar y aún así perdonó frente a Luis Michel.

En ese momento comenzó la letanía americanista para abrir el marcador. Vino un desborde de Luis Mendoza que encontró a Sambueza, el argentino sacó un derechazo que pasó rozando el poste derecho de Michel. Después fue el propio [i]Quick[/i] quien lo intentó con un tiro al que el portero del Guadalajara desvió a tiro de esquina

Y al filo de la media hora Chivas tuvo la que buscaba. Jesús Sánchez encontró solo en el área a Carlos Fierro, el delantero pudo haber parado el balón, pero optó por la media tijera que se fue arriba de la portería de [i]Moi[/i].

Al América se le otorgaron tres tiros de libre en el primer tiempo, pero solo el del [i]Negro[/i] Medina exigió una soberbia estirada de Michel que desvió a tiro de esquina. Al 35’ vino la del [i]Quick[/i] nuevamente, en un contragolpe americanista, pero el jugador cruzó demasiado su disparo.

En el complemento Chivas mejoró. Despojado del tedio y el dominio absorbente, empezó a generar con más elaboración sus jugadas. Fue así que Márquez Lugo tuvo un cabezazo desviado y una internada que, de no ser por un desvío del Maza Rodríguez, hubiera podido generarle algo a los rojiblancos. Después el Pato Araujo sacó un disparo apenas arriba de la portería de Moisés Muñoz. Daba la impresión que habría partido. Pero no fue así.

[b]POR FIN SE DERRUMBÓ[/b]

Justo cuando Chivas había nivelado el juego, el América pudo encajar el primero. Sambueza llegó a línea de fondo por sector izquierdo, levantó la cara y puso un centro medido a Raúl Jiménez que con un cabezazo rompió la resistencia rojiblanca. Era el minuto 68.

El partido se abrió por completo y solo pasaron dos minutos más para que otra ráfaga americanista terminara por sentenciar a las Chivas. Ahora fue Luis Gabriel Rey quien, después de combinarse con Jiménez, venció a Luis Michel.

El partido parecía liquidado y América impuso sus condiciones. Sin embargo, Chivas intentó regresar por su amor propio, pero ahí estaba Moisés Muñoz quien sacó de manera providencial un cabezazo de De Nigris, al 83’.

Al final, Carlos Cisneros la estrelló un balón en el travesaño. Así se terminó el Clásico, con un Chivas refugiado en la esperanza de tiempos mejores; mientras que América está dominando con plenitud un torneo que se tiñe cada vez más de amarillo.

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[b]“EL TRABAJO ES EXTRAORDINARIO”[/b]

América ya tiene su boleto a la Liguilla, aún cuando las Águilas tienen cinco partidos por disputar. Sus jugadores están convencidos del papel que desempeña cada uno en la cancha.

“Se han tenido muy buenos resultados, el trabajo que hemos hecho dentro y fuera de la cancha ha sido extraordinario y se refleja en los puntos”, confesó Adrián Aldrete.

Por su parte, Juan Carlos Medina explicó que el haber clasificado a la Liguilla antes de que concluya la fase regular es una inyección anímica que no debe terminar.

[b]QUIEREN MÁS[/b]

Los americanistas se notan iluminados dentro y fuera de la cancha. En el terreno de juego siguen cosechando triunfos y fuera de él, reflejan motivación y mucha confianza en que pueden lograr el bicampeonato. Esos detalles los reforzó el triunfo ante las Chivas, el cual, sin duda, tiene un sabor especial por ser el rival odiado.

“Es un equipo al que siempre me gusta marcarle, con todo el respeto del mundo, Chivas es un gran rival y hoy ganamos de buena manera”, dijo. Enseguida, se le cuestionó a qué le sabía su gol. “Estoy muy contento de haber anotado, pero más por el triunfo que se da frente a un equipo jodido”.

El escuchar los gritos de alientos de sus aficionados en pleno partido, es un aspecto que difícilmente puede pasar desapercibido. Luis agradeció a sus seguidores.

“Hay que seguir por más, todavía faltan juegos y podemos seguir sumando más. Es motivante, pero tenemos que seguir brindando alegría, si el equipo sigue jugando de la misma manera, eso a uno le llena de orgullo, queremos más y hay que buscarlo”.

Rey es novato en clásicos, por ello hizo hincapié en que aún tiene que probar más de estos duelos para realmente sentir todo lo que un partido como ese genera.

“Fue un gran ambiente, los compañeros te cuentan de esa rivalidad, uno apenas se empapa de eso y faltarían más clásicos para saber qué más se sienten”.

Lo que sí, es que el delantero siempre se dirigió a Chivas sin denotar sus falencias.

“Es un equipo que realmente por momentos juega bien, tiene jugadores de mucha calidad, te pueden hacer daño”.

Incluso, cuando se le preguntó si América estaba rompiendo la Liga, respondió que “hay que respetar porque hay muchos equipos buenos acá que realmente no han tenido el mejor torneo, pero que si se meten van a ser muy peligrosos”.

[b]A ROMPER RÉCORDS[/b]

Miguel Herrera también ambiciona hacer más con este América que marcha como él desea. Por lo pronto, el entrenador de las Águilas espera conseguir las 15 unidades que le restan a la fase regular.

“Hay varios récords que todavía se pueden conseguir, vamos intentar buscarlos porque el equipo tiene ambición pero no nos serviría de nada si no llegamos a la Final”.

El Piojo se mostró contento por la victoria ante el Guadalajara e hizo hincapié en la paciencia que tuvieron sus pupilos para abrir el marcador.

“Sabíamos que iba ser un partido peleado, ellos venían por tratar de seguir con una esperanza. El equipo lo trabajo bien, conscientes de lo que estamos haciendo y es un equipo inteligente que trabaja bien”.

Aunque el entrenador también reconoció que por momentos sus jugadores se notaron ansiosos: “Nos da gusto que la afición cobrara sus apuestas y el orgullo sigue intacto”.

([i]Minelli Atayde/Ciudad de México[/i])