Inauguran los Juegos Olímpicos en Sochi

Se encendió el pebetero del Fisht Stadium, y con ello Vladimir Putin, presidente de Rusia, declaró inaugurados los Juegos Olímpicos de Invierno 2014

Ciudad de México

El presidente ruso Vladimir Putin declaró "abiertos" los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, al sur de Rusia, a orillas del mar Negro.

"Declaro abiertos los XXII Juegos Olímpicos de Invierno en Sochi", sentenció Putin, gran impulsor de este proyecto olímpico, desde la tribuna de autoridades del Estadio Fisht.

Con una ceremonia de apertura que comenzó a las 20 horas 14 minutos locales, en referencia al año de la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, Rusia mostró al mundo su historia y su cultura, antes de que dos ex deportistas, Irina Rodnina y Vladislav Tretyak, encendieran el pebetero.

Rodnina y Tretyak son iconos deportivos de la época soviética. La primera ganó tres oros olímpicos en patinaje artístico, mientras que Tretyak fue la estrella del equipo de hockey sobre hielo, que ganó el título olímpico en 1972, 1976 y 1984.

Entre los últimos relevistas estaban la tenista Maria Sharapova y la plusmarquista mundial y ya retirada en salto Yelena Isinbayeva.

El director de la ceremonia, Konstantin Ernst, trató de plasmar en el flamante estadio Fisht, que será sede también en el Mundial de futbol 2018, las singularidades de un país de 17 millones de kilómetros cuadrados y más de 150 etnias.

"He querido acabar con los estereotipos de Rusia: el caviar, las muñecas Matriochka, las balalaikas o los osos, queriendo presentar la historia de Rusia bajo los ojos de una niña", afirmó Ernst antes de la ceremonia.

"Esos objetos forman parte de nosotros, pero no representan todo lo que somos. He querido que conozcan a los rusos, a los auténticos, no a los desnaturalizados por décadas de propaganda y guerra fría", añadió.

La historia y culturas fueron mostradas de la mano de una niña llamad Lubov, que significa amor en ruso, y que a través del tiempo y el espacio, se paseó por el devenir de los siglos del país más extenso del mundo.

De este modo, el viaje al que fueron invitados los 40 mil espectadores, incluidos los 44 jefes de estado y de gobierno presentes, tuvo como protagonistas al alfabeto cirílico, a la bandera rusa, a las voces líricas del país, a los ritos, las festividades; Moscú, Pedro el Grande y León Tolstoi, El lago de los cisnes, de Tchaikovsky, entre otros.

Los 88 países inscritos en estos Juegos Olímpicos, abriendo el desfile como es tradición Grecia y cerrándolo Rusia, estuvieron presentes en la ceremonia, destacando el aplauso del público a la delegación de la vecina Ucrania, sumida en una crisis política y social en las últimas semanas.

Vladimir Putin recibió en el estadio a 44 grandes dignatarios internacionales, incluido el secretario general de la ONU Ban Ki-Moon, aunque hubo ausencias destacadas, muchas en protesta por la política rusa en materias como los Derechos Humanos y la ley sobre la propaganda homosexual.

El presidente ucraniano Viktor Yanukovich, muy criticado en las calles de Kiev, estuvo bien arropado al lado de Putin, igual que el presidente chino Xi Jinping.

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan y su homólogo japonés Shinzo Abe asistieron también a la ceremonia, aprovechando el viaje para mantener diálogos diplomáticos con el Kremlin.

El presidente del COI, el alemán Thomas Bach, recriminó a los gobernantes el uso de política en la ceremonia de apertura y lanzó un mensaje contra la discriminación, en un momento en que Rusia es criticada por la leyes anti-gay, por las que algunas organizaciones pidieron el boicot a los Juegos.

"Es posible, incluso como competidores vivir juntos bajo un techo en armonía, con tolerancia y sin ninguna forma de discriminación por la razón que sea. Los Juegos Olímpicos nunca han erigido muros para separar a la gente y son un festival deportivo que abraza la diversidad humana en una gran unidad", dijo Bach.

"A los políticos les pido que tengan la valentía de dirigir sus desacuerdos en un pacífico y directo diálogo político y no sobre las espaldas de los deportistas", añadió.

Los gobiernos de Francia, Alemania y Estados Unidos, entre otros, no enviaron a sus dignatarios a la ceremonia.