Fuerzas Armadas, la seguridad para Río 2016

El ejercito han apoyado en  la seguridad del Mundial de futbol  2014, la visita que el papa Francisco hizo a Río de Janeiro en 2013, la Copa Confederaciones de ese mismo año, los Juegos Panamericanos de 2007 y la Conferencia de la ONU para el Desarrollo Sustentable en 2012


Seguridad de Brasil durante la Copa del Mundo 2014
Seguridad de Brasil durante la Copa del Mundo 2014 (Reuters)

Río de Janeiro

El Gobierno brasileño autorizó hoy a miembros de las Fuerzas Armadas a reforzar los planes de seguridad durante los Juegos Olímpicos que Río de Janeiro organizará en 2016 en áreas específicas como la protección de infraestructuras estratégicas, la defensa aérea o el combate al terrorismo.

Las áreas en que los militares darán apoyo a los responsables por garantizar la seguridad del evento están descritas en un decreto del Ministerio de Defensa publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión.

La medida prevé la actuación de soldados del Ejército en la protección de infraestructuras estratégicas como las líneas de transmisión de energía, las subestaciones eléctricas o las estaciones de abastecimiento de agua.

Los militares también podrán ser usados en tareas de fiscalización y control de explosivos, en operaciones de defensa cibernética, en la vigilancia de aeropuertos y puertos, y en planes para ofrecerle seguridad y escolta a autoridades de otros países y a los atletas que disputarán los Olímpicos.

Su participación igualmente está prevista en actividades propiamente militares como la defensa aérea y marítima, el control del espacio aéreo y la prevención y el combate al terrorismo y a las amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares.

Según el decreto, los comandos de la Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea actuarán de forma integrada como lo han hecho en otros grandes eventos realizados por Brasil y en los cuales fue autorizada su participación.

Los militares ya apoyaron la seguridad en eventos como el Mundial de futbol organizado por Brasil el año pasado, la visita que el papa Francisco hizo a Río de Janeiro en 2013, la Copa Confederaciones de ese mismo año, los Juegos Panamericanos de 2007 y la Conferencia de la ONU para el Desarrollo Sustentable de 2012, que reunió en esta ciudad a un centenar de gobernantes.

El mismo decreto también prevé la participación de las Fuerzas Armadas en otras actividades, como la preparación de atletas militares de alto rendimiento que disputarán los Olímpicos, el uso de aeropuertos militares para el transporte de cargas, deportistas y autoridades y la cesión de instalaciones militares para entrenamientos.

La actuación de los militares será coordinada por la Secretaría Extraordinaria de Seguridad para los Grandes Eventos, una entidad que cuenta con representantes de la Presidencia, los ministerios de Justicia y Defensa, la Policía Federal y los organismos de seguridad pública de Río de Janeiro.

Según el asesor especial para grandes eventos del Ministerio de Defensa, general Jamil Megid Júnior, tras haber utilizado a cerca de 59.523 militares de las tres fuerzas armadas para garantizar la seguridad en las doce sedes del Mundial de fútbol, Brasil puede destinar a unos 20.000 exclusivamente para los Olímpicos de Río.

La movilización para garantizar la seguridad de los cerca de 15.000 atletas de 200 países que disputarán los Juegos y los miles de turistas que asistirán a las competiciones exigirá una movilización militar de 80 días, de acuerdo con el oficial.

La actuación del Ejército se centrará en Río de Janeiro, pero también podrá ser extendida a Sao Paulo, Belo Horizonte, Brasilia y Salvador, ciudades en las que se disputarán partidos de fútbol válidos por los Juegos Olímpicos.