Samuel Neri busca más adrenalina

A finales de mes, el nadador intentará el doble cruce del Canal de la Mancha, a sus 50 años; asegura que mientras se le presente la aventura y el reto difícil, ahí estará para enfrentarlo

Samuel Neri, nadador en aguas abiertas
Samuel Neri, nadador en aguas abiertas (Alejandra García )

Ciudad de México

Samuel Neri tiene 50 años, cuando la mayoría ya piensa en "sentar cabeza" y vivir una vida tranquila, él intentará un segundo cruce al Canal de la Mancha de ida y vuelta. Si se le topa en la calle parece una persona normal, no el atleta que uno pensaría apto para tal desafío, ese que involucra atravesar 70 kilómetros a nado en línea recta en aguas abiertas, y "gélidas", como se encarga de recalcar el mismo Samuel. Pero es porque él ha descubierto que para su labor, que le verá quemando 5 mil calorías por hora, necesita ejercicios que no se enfoquen en desarrollar músculo. Necesita también toda la templanza y concentración posible, como la que tuvo en 2013, cuando consiguió la Triple Corona de los nadadores de aguas abiertas y nadó alrededor de la isla de Manhattan, cruzó el Canal de Catalina y el Canal de la Mancha.

Nada de lo que pueda él describir se acerca a lo que experimenta solo, a la deriva, en aguas que pueden provocar hipotermia en minutos, a veces es una experiencia cercana a la muerte, pero aun así, el llamado Tritón Mexicano que entre 22 y 29 de julio buscará ser el primer tricolor varón en lograr el doble cruce, no cambiaría por nada ninguno de esos instantes.

¿Qué significaría para ti lograr el doble cruce al Canal de la Mancha?

Demostraría que aunque somos de agua caliente y tropical, sí podemos lograr eventos nórdicos, que como mexicanos no debemos creer que algo no podemos hacer, porque lo podemos todo.

¿Cuéntanos de la dificultad que involucra cada uno de los tres cruces?

Para Manhattan, la principal dificultad es el cronómetro, nadas 47 kilómetros a 9:30, si no lo logras, te descalifican. Catalina es considerado enigmático, hay un triángulo parecido al de las Bermudas que lo atraviesa, hay un abismo, porque es un basurero, y es un nado nocturno, sales a las 12 de la noche. No ves el barco y hay tiburones, te hacen firmar una responsiva. El De la Mancha es el frío y el cambio de corriente cada cuatro horas; el canal es considerado el Everest de los nadadores.

Si ya lo lograste en el pasado, ¿porqué significa tanto para ti volver a hacerlo?

No hay un mexicano hombre que lo haya logrado. Quiero demostrar que se puede, conlleva trabajo y preparación, pero yo quiero demostrar que los mexicanos podemos todo.

¿Qué condiciones meteorológicas son idóneas para intentarlo?

Yo pediría 18 grados, así no tengo frío en absoluto. Pero como me dijo una amiga entrenadora: 'el Canal no te va a tratar bien, te va a hacer pagar'. Lo vas a pasar, pero te va a cobrar la factura.

¿Qué clase de preparación debes tener?

Primero que nada ser muy constante, yo llego al Club Mundet, el cual es mi casa, a las 6 de la mañana. Hago un poco de yoga, un poco de pesas, sin volumen. Es algo que se debe entender: el nadador necesita pesas, pero no volumen. Eso hace que seas muy lento. Tienen que ser ejercicios de fuerza y de resistencia. Por la noche regreso al Mundet, 7 a 10 de la noche, todos los días y sábado y domingo eventos fuera y ahí nado por horas. Me aclimato con hielos, tengo una alberca pequeña, cargo los bloques de hielo, me los pongo en el pulmón y en el pecho y después me meto bajo los hielos con la cabeza descubierta para provocar hipotermia. Pura aclimatación.

¿Alguna alimentación especial?

Durante el nado, la proteína, jugo de carne, caldo de pollo cada hora y el azúcar, duraznos en almíbar. La otra hora, lo mismo, combinado con polvos y mucha agua, siempre agua. Para los calambres, mostaza, su sabor es fuerte, pero te quita el calambre, ¡son tragos de mostaza!

¿Qué demanda física implica?

En las pruebas de 15 horas que hemos realizado, la nutrióloga me dijo que no me comí nada de músculo en la primera vuelta, pero en la segunda, ya no traía grasa. Como te tienes que comer el músculo por fuerza, en un trayecto de 18 horas bajas entre 8 y 12 kilos.

¿Te tomarás una foto en el antes y el después?

(Se ríe), la tomaremos, claro que sí.

Tienes 50 años, ¿hasta cuándo piensas pararle?

Lo he comentado con mi familia y ellos me han dicho que cuando yo quiera, porque soy feliz haciendo esto. Tengo tres hijas, de 21, 16 y 6 años. La de 6 es la que más me impulsa porque ella todavía no ve el peligro. Un día el cuerpo me va a decir: "¡Aquí!", y hay que hacerle caso.

¿Y sabrás retirarte a tiempo, le harás caso a tu cuerpo, lo prometes?

Sí, el cuerpo humano es maravilloso, con ello me refiero al de cualquier humano (parece dialogar con su interior). Pero claro que sí, hemos logrado algunas cosas, algunos logros, pero cuando ocurra, que el cuerpo lo pida, ya hasta aquí la dejamos... Pero todavía no.