El crecimiento del running en México

Correr para ejercitarse y mantenerse saludable se ha convertido en una moda en nuestro país, donde en los últimos dos años el número de carreras ha crecido 40 por ciento; en el Distrito Federal se celebran 200


El Running ha ido a la alza en los últimos años en México
El Running ha ido a la alza en los últimos años en México (Mexsport)

CIUDAD DE MÉXICO

 La primera edición del maratón de Nueva York, en 1970, la corrieron tan solo 127 atletas. Apenas 100 espectadores presenciaron la prueba en el Park Drive de Central Park… En su última edición, en 2014, la considerada carrera más popular del mundo, fue completada por 50 mil corredores y millones de personas la vieron en directo y a través de la televisión.

Pero no solo el maratón de Nueva York ha crecido de forma espectacular en los últimos 45 años. Participar en carreras se ha vuelto una práctica masiva no solo en Estados Unidos, sino también en México. Al grado de que puede ya denominársele a este fenómeno, sin caer en exageraciones, como “la industria del running”.

Marco Liceaga, director de Sport Promotion, una de las empresas más prestigiadas y experimentadas en la organización de este tipo de pruebas atléticas en el país, ha visto una ventana de oportunidad diversa: una plataforma para invertir, pero también para reducir el sedentarismo.

 -¿Qué tanto ha crecido esta industria en el país?

-En los últimos dos años ha crecido 40 por ciento. Hay un boom en el running, es una práctica que está de moda. El vivir saludable, el trabajar o entrenar en grupo ha sido un factor clave para que la gente se motive a ejercitarse.

De acuerdo con cifras que maneja Sport Promotion, en México existen 2.5 millones de corredores (alrededor de 2% de la población total del país); hay otros 3.5 millones que solo se ejercitan, pero no pueden denominarse corredores habituales. Aunque en términos comerciales sí compran productos para corredores. En Estados Unidos se calcula que son 50 millones de corredores.

Sobresale en estas cifras el crecimiento en la participación de la mujer. “Antes era un 75 contra 25 luego fue un 70 contra 30. Ahora, exceptuando las pruebas de maratón donde hay mayoría de hombres, la proporción en las carreras es de 50-50”.

Tan solo en la Ciudad de México hay 200 carreras en el año. En todo el país éstas llegan casi a las mil. Y en un ­ n de semana, hubo 11 carreras en el DF. El calendario para programarlas lo ­ jan tanto las asociaciones de atletismo o bien los institutos del deporte, pero siempre coordinadas con las autoridades civiles, por el uso de las vías públicas.

“Cada vez hay más empresas que se dedican a la elaboración de carreras. El número ha crecido considerablemente al existir tanta demanda, pero el sol sale para todos”, menciona Liceaga. 

Al momento se pueden enlistar alrededor de 60 organizadores de carreras en todo el país y cada ­ fin de semana hay más. La empresa de Liceaga calcula que el año pasado se generó una derrama económica de poco más de 20 mil millones de pesos. Un 25 por ciento más en comparación con 2013.

“Esto se genera por los corredores que compran o reponen equipamiento calculando que hacen dos compras de out­ tal año, las inscripciones, los desplazamientos y hasta los restaurantes, ya que acabando la carrera todos los lugares de comida están llenos. Hasta el tamalero y el franelero ganan, es una industria que reparte para todos”, menciona el también presidente de Run México.

Una de las claves, a decir de Liceaga, es que se ha creado todo un círculo virtuoso al integrar a la familia:

“La participación de los niños es fundamental en todo esto, el incorporar a las carreras también las caminatas. Al congreso que estamos organizando viene una persona de Estados Unidos que se ha enfocado en esto. Han desarrollado un programa en el que cada semana los niños corren o entrenan 1.5 kilómetros y en el que al ­ nal se trata de sumar la distancia de un maratón, los 42 kilómetros.

Queremos replicar este método en México. En Estados Unidos el programa lo patrocina un banco, aquí se podría desarrollar a partir de instituciones como el IMSS o la Conade”. Uno de los puntos a resaltar de este congreso, del que se informa en un recuadro por separado en estas páginas, es el del sedentarismo, un gran problema para la Organización Mundial de la Salud.

 “Tenemos que empezar a mover a los niños desde pequeñitos, hacer que se les vuelva una necesidad, y que los papás busquen cómo darles este esparcimiento.

En Estados Unidos comenzaron con este programa hace ya diez años”, añade el director de Sport Promotion. Si se compara a México con los países más avanzados en la práctica y difusión del running, asegura Liceaga, el país sale muy bien parado:

“Los escenarios e infraestructura son de muy buen nivel, lo que necesitamos es expandirnos más. La seguridad para los atletas es un apartado ya muy controlado, hay programas y procedimientos de protección civil probados”.

 Más allá del Distrito Federal o su zona metropolitana extendida, en México sobresalen ciudades como Monterrey, Guadalajara, León, Querétaro y Torreón.

 Liceaga no ve lejano el momento en el que ya no se permitan más carreras masivas, debido a la saturación de algunas sedes: “Al ritmo que se trae de un crecimiento anual de 15 por ciento este es un escenario, así que sobrevivirán las carreras mejor organizadas.

Además, acá se da un fenómeno fácil de registrar: el mismo corredor va migrando a distancias diferentes, van aumentando sus retos. Por esto es importante enfocarnos en los jóvenes para que haya garantía de que no baje nuestra población participante”.

 El directivo agregó que la industria del running seguirá creciendo exponencialmente hasta cinco años más, para luego estabilizarse. Por esto seguiremos viendo carreras de 5, 10, 15, 21 kilómetros y hasta maratones, además de las “temáticas” que seguirán llegando al país, como la que se realiza en Estados Unidos, donde se hace en un clima frío y se da chocolate en lugar de bebidas frías y sudaderas en lugar de playeras. Además del crecimiento en el número de participantes, México ha evolucionado en un rubro importante para convocar a los corredores más prestigiados del mundo: los premios.

“Tenemos carreras muy atractivas a nivel mundial. Los premios están a la altura de los de Nueva York o Tokio, y la punta de lanza en este apartado lo da la organización del maratón de la Ciudad de México. Es público que se trabaja para pronto ponerlo a la altura de los más prestigiados, como Boston, Chicago, Londres, Berlín, Miami, San Diego y la misma Nueva York”.

Liceaga cita el maratón Lala y el de Mazatlán, como otros de los importantes a nivel internacional que se organizan en nuestro país.

La mejor referencia para los organizadores de carreras en México, en el terreno de la calidad, está muy cercana, pues la da Estados Unidos, donde unos 50 millones de personas participan en carreras cada año.

 “Argentina y Brasil también manejan números importantes de participación”, acota Liceaga, quien de inmediato apunta que una de las cosas que deben imitarse de los estadunidenses es la de organizar y reportar toda la información en un sistema que pueda ser de utilidad común.

Para quien piense que organizar una carrera masiva puede resultar una experiencia sencilla, en la que se puede improvisar, Liceaga expone algunas cifras:

“Para un maratón se contratan alrededor de 2 mil o 3 mil personas. Para una carrera menos grande (una de 10 kilómetros, por ejemplo) son alrededor de 800 personas las que deben trabajar para que todo salga bien. No existe aún la cultura del voluntariado, se está trabajando en eso, así que debe pagársele un sueldo a todo aquel que participa”.

¿De dónde sale el dinero para ­ financiar una carrera?, parte de los ingresos por las inscripciones, otra por los patrocinios comerciales que se puedan conseguir.

Encuentros como los que está organizando Liceaga con su empresa buscan uni­ficar procedimientos y mejorar la calidad con la que se presentan estos eventos.

 “Algunas carreras están muy mal hechas al no contar con seguros. La autoridad civil es quien debe frenar esto, aunque en cada estado cambian los requisitos. Confío en que a medida que nos vayamos regularizando esto se controlará”.

Hay otro rubro a estudiar y es el de la regulación ­ scal de este tipo de encuentros atléticos: “En el congreso presentaremos un experto en estos temas. Pero sabemos que las correctas prácticas ­ fiscales de todas las empresas que organizan carreras solo llegarán por parte de la autoridad. El objetivo también es evitar los organizadores “pirata”.