Redskins pierde la patente de su nombre

Aunque no cambiará  de nombre el equipo de Washington tendrán que dejar de lado su nombre en seis marcas registradas debido a que se considera ‘ofensivo’ para los nativos americanos

Robert Griffin III, mariscal de campo de los Redskins
Robert Griffin III, mariscal de campo de los Redskins (Reuters )

Washington

La Oficina de Patentes de Estados Unidos canceló hoy el registro de seis marcas vinculadas al nombre del equipo de fútbol americano Redskins por considerar que es peyorativo con los nativos americanos, aunque no obliga al club a cambiar de nombre.

La decisión publicada hoy se produjo en respuesta a una demanda interpuesta por un grupo de jóvenes nativos americanos que consideran irrespetuoso el uso de la imagen de un indio ataviado con un penacho de plumas en la cabeza como logotipo del club.

"Basándonos en las pruebas que tenemos ante nosotros, estos registros deben ser cancelados porque menosprecian a los nativos americanos", indicó el Consejo de Marcas y Junta de Apelación, un tribunal independiente dentro de la Oficina de Patentes.

No obstante, "carecemos de autoridad legal para emitir resoluciones sobre el derecho a utilizar las marcas comerciales", agregó el dictamen.

La decisión no obliga a la liga de fútbol americano o al propietario del club, Daniel Snyder, a cambiar el nombre pero las marcas, registradas entre 1967 y 1990, ya no estarán protegidas por la ley federal, lo que afectará a la venta de productos con el logo.

El club todavía puede apelar la decisión, que se produce después de una larga polémica sobre el emblema del equipo, que llevó este año a medio centenar de senadores a pedir el cambio de logo.

En 2013 la Nación india Oneida lanzó una campaña para que se cambiara la mascota del equipo de Washington D.C., que incluso llevó al presidente de EE.UU., Barack Obama, a pronunciarse al respecto y apuntó que si fuese el propietario pensaría en un cambio de nombre.

Sin embargo, el dueño del equipo ha defendido que "Redskins" no tiene ningún tipo de connotación peyorativa hacia los nativos americanos y que le avala una tradición de ocho décadas.