Rally Maya, tercer día: La Riviera enamora a Honduras

El par de representantes de la nación hondureña cayó rendida a los encantos de la zona sureste de México; aseguran, repetirán su participación cuantas veces sea necesario

Enviado Mérida, Yucatán

"El primero pero no el último", palabras de Ricardo Perdomo, compañero y copiloto de Boris Garzona como representantes de Honduras, quien así definió su participación en la segunda edición del Rally Maya 2015 que se celebra en la península de Yucatán.

Garzona y Perdomo, originarios de San Pedro Sula, Honduras, se incorporan por primera ocasión a la iniciativa creada por el licenciado Benjamín de la Peña en el tour de automóviles clásicos que compiten en una carrera de precisión.

A bordo de un Ford Thunderbird del año 1962, y con dos días en esta travesía, Ricardo asegura haber enganchado de inmediato con la organización y el evento.

"Nos ha encantado, no me lo esperaba, no esperaba algo tan grande con la logística que han tenido, la verdad está muy fuera de mis expectativas", se sinceró en entrevista con La Afición.

Durante una cena, afirmaron que están dispuestos a repetir esta aventura y que tratarán de venir con sus familiares y otros amigos que se animen a participar.

"Estoy encantado con el evento, apenas es el segundo día (ayer), creo que la mayoría ya andan cansados pero la verdad es que nosotros estamos con las pilas puestas para seguir, definitivamente el próximo año regreso y vengo con mi familia, y si puedo, traer más amigos, yo creo que se van a animar con todo el material fotográfico y de video que llevamos ahorita".

Ellos, según Perdomo comenta, se enteraron del evento a través de una invitación hecha por Benjamín de la Peña durante la celebración de la Convención Centroamericana de Autos Clásicos, y lamentó que solo ellos realizaran el viaje a México pues "lastimosamente para ellos (quienes no vinieron) sí se la están perdiendo".

ENAMORADOS DE MÉXICO Y SU GENTE

El copiloto del Ford con motor V8, mencionó que ya había visitado San Luis Potosí, Monterrey y la Ciudad de México, pero nunca la zona peninsular de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, de donde se lleva, principalmente la calidez de sus habitantes.

"La cordialidad de la gente, el trato que han tenido con nosotros, ver el trato que tienen entre ustedes mismos, también la manera de tratarse unos con otros, eso le deja un muy buen sabor de boca a uno, a nosotros nos han tratado de maravilla", confesó.

En cuanto a la gastronomía mexicana, donde han probado platillos típicos de la región, Perdomo concluyó: "La comida mexicana es exquisita, mi boca pide más pero mi estómago ya no puede".