Rafael serna saludó en el tercio

Buen encierro de Barralva criados por los hermanos Álvarez Bilbao en Querétaro.

CIUDAD DE MÉXICO

12° novillada con muy baja entrada, como toda la temporada. Amenazó lluvia que, afortunadamente no se dio. Novillos de Barralva del encaste Atanasio Fernández. 1° obediente 2° con más trapío, no entendido 3° tampoco entendido 4° se dejó meter mano 5° complicado 6° duramente castigado

Abrió plaza el hidrocálido Diego Emilio quien se vio resuelto y seguro de pies aunque desafortunadamente se mostró muy mal con el estoque. Se retiró en silencio.

Sustituyó a Nicolás González, Sergio Garza que se aburrió él, el novillo y todos los presentes. Cerró con un par de pases efectivistas que no llegaron al frío tendido. Muy mal con los aceros y escuchó un aviso ante tanto desconcierto.

Al novillero André Lagravé se le vio falto de personalidad y no pudo ni supo conectar con el tendido. Su labor fue reclamada por el público al no conectar con la afición. Se retiró entre división.

El sevillano Rafael Serna fue el novillero más destacado de la tarde pese al sortear un novillo que se dejó meter mano. Pudo llegar a cortar una oreja de no haber malogrado su labor con el estoque. Desafortunadamente la gente no le entendió, misma que le negó la oreja, Se retiró entre protestas, sin embargo fue el que más aprovechó la oportunidad.

El novillero Javier Castro brindó a su fiel y apoyadora familia Marco, propietaria del coso Cinco Villas, quienes le han tendido la mano cada tropiezo que ha cometido concediéndole toda fe en él. Ojala y tenga con que recomenzar, pues esta tarde no se mostró enterado y estuvo a merced de de su novillo en turno.

Cerró plaza y la temporada el novillero Gerardo Solís. Estuvo bien de capa y fue muy mal lidiado al dejarle pegar en exceso a su novillo pasando penas al ver que su novillo se caía en exceso. Brindó a Loret de Mola. Gerardo no se confió y hasta llegó a ponerse de rodillas. Y falló con los estoques.

Termina una temporada de novilladas sin triunfadores, novedades y vacía.

¿Valdrá volver ver lo mismo el próximo año?

El tiempo lo dirá.