Triunfa Abraham Marín en Novillada de Año Nuevo

Ni la lluvia ni el frío que se presentó la tarde noche de este primero de enero, impidió que aficionados acudieran a la Plaza de Toros Alberto Balderas de Lerdo, a disfrutar de una excelente faena.

La lluvia y el frío, no impidió que el recinto de ciudad jardín registrara una excelente entrada para presenciar un festejo ya tradicional.
La lluvia y el frío, no impidió que el recinto de ciudad jardín registrara una excelente entrada para presenciar un festejo ya tradicional. (Miguel Ángel González)

Lerdo, Durango

El novillero lagunero, Abraham Marín fue el máximo triunfador de la tradicional Novillada de Año Nuevo, celebrada la tarde-noche de este 1 de enero en la Plaza de Toros Alberto Balderas de Ciudad Lerdo, recinto que registró poco más de media entrada.

La lluvia y el frío, no impidió que el recinto de ciudad jardín registrara una excelente entrada para presenciar un festejo ya tradicional, donde cuatro valientes novilleros arriesgaron la vida.

La novillada arrancó a partir de las 17:15 horas bajo una pertinaz y tupida llovizna, ante este panorama, fue la parte techada de la plaza la cual se colmó de aficionados, dejando solo el tendido de sol.

Abrió plaza el hidrocálido Manuel Gutiérrez, quien lidió a "Año Nuevo", al cual le dio tanda de verónicas rematadas con una rebolera.

Con aterciopelados naturales arrancó su labor con muleta, una faena derechista llena de valentía que arrojó, sin embargo el astado fue perdiendo fuerza y aire, aún así le sacó todo el jugo que tenía. Mató de media estocada, ligeramente caída. Puntillero erró, por lo que tardó aún más en caer. Cuando lo hizo, sólo se llevó palmas.

Tocó el turno para el lagunero Gerardo Solís, quien lidió a "Chelero" de 378 kilos, al cual recetó vistosas gaoneras con el paso doble "Novillero" de fondo. Le puso tres pares de banderilla, las terceras al quiebro, despertando ovación.

Con la muleta arrancó de rodillas, el novillo se iba de largo luego de cada pase, por lo que tuvo que cambiar su proceder, el astado lo desarmó.

Trabajó duro para sacarle todo el jugo posible a un astado que perdía fuerza. Finalizó su labor demostrando gran valentía al recetar manoletinas de rodillas, muy cerca de los pitones, luego de pinchar, mató al segundo intento, para escuchar palmas.

Tocó el turno al triunfador, Abraham Marín, quien toreó a "Enfiestado" de 373 kilos, al cual recibe de medio farol de rodillas. Ante un astado con pocas cualidades, Marín hizo un gran trabajo, sacándole todo lo posible a un novillo que ya caminaba con la cabeza abajo, una buena estocada ligeramente tendida, le dio el triunfo. El juez de plaza, José Luis Orozco le dio dos apéndices.

Cerró plaza el potosino José Sainz, que dejó un grato sabor de boca con su toreo peculiar, muy valiente y vistoso. El joven novillero de apenas 16 años, lidió a "Rey Mago", se llevó palmas.