Indulto a un novillo de Xajay

Cartel bien rematado que prometía y cumplió las expectativas en la Plaza de Toros México

Corrida en la Plaza de Toros México
Corrida en la Plaza de Toros México (Daniela Magdaleno)

CIUDAD DE MÉXICO

Bandolero, No. 46 que cerró plaza. Negro bragado meano, delantero montado, con poca cara y trapío fue indultado por el Juez Jorge Ramos debido a su nobleza y repetitividad.

Monumental Plaza de toros México. 1a. novillada reglamentaria de las doce que exige el actual Reglamento Taurino para poder vender el Derecho de Apartado.

Cartel bien rematado que prometía y cumplió las expectativas. Tarde nublada que transcurrió con algo de viento y algunas gotas de lluvia en el segundo. Novillos de muy escasa cabeza y presencia de Xajay, criados por Xavier  Sordo Bringas. 

Juego del ganado: 1o. Noble sin transmisión 2o noble que fue a más y lo ovacionó en el arrastre 3o de escasa presencia duramente picado que levantaba la cabeza al final del muletazo. 4o noble que también fue a más 5o complicado 6o noble y repetitivo. Bandolero, fue indultado y Mendoza le dio la gloria al ganadero.


Abrió plaza Diego Emilio quién se vio aseado aunque algo discreto ante un novillo dócil que se rajó. Se esperaba más entrega del hidrocálido novillero puntero. Con su 2o se superó y logró ligar una faena del gusto de la mayoría pese a que se le cayó la faena. Mató de manera muy deficiente. El novillo tardó en doblar y escuchó dos avisos retirándose entre división.

El Queretáno Juan Pablo Llaguno, artista y entregado en su primero. Vimos una faena con destellos de arte en todo momento hasta lograr ligar una tanda por la izquierda de alto kilataje. Mató de entera en buen sitio y cortó una muy merecida oreja. Su segundo se acabó en el 2o tercio pues fue mal lidiado tanto en varas como en banderillas. El viento lo molestó en demasía y por voluntad no paró, salvándose de milagro de un espantoso percance al ser cogido por el pecho sin consecuencias. Mató de pinchazo hondo y escuchó un aviso.

El defeño Antonio Mendoza, adoptado por la escuela taurina Tauromaquia Michoacana, se vio con sitio toda la tarde. En su primero, ante un animal muy poco propicio, cometió el error de alargar su faena y algunas personas entendieron que no podía con el novillo. Mató de una entera muy delantera y escuchó un aviso y se retiró en silencio. Con el que cerró plaza volvió a verse dispuesto y con ganas. Realizó una faena plena de solidez y poder, el novillo cada vez iba a más y logró tocar las fibras más profundas del tendido hasta le otorgó el indulto.


Mendoza salió a hombros sin premios por el indulto pudiendo salir con dos orejas y un rabo que lo hubiese consagrado, sin embargo optó por el indulto.


Al menos los dos triunfadores merecen repetir.