Destacó Javier Castro al saludar en el tercio

Tarde húmeda que no pasará a la historia. Difícil tarde por el viento, la lluvia, el escaso público y la debilidad del ganado.

Se corrió la novena novillada en la Plaza de Toros México
Se corrió la novena novillada en la Plaza de Toros México (Daniela Magdaleno )

CIUDAD DE MÉXICO

9ª Novillada de la Temporada. Monumental  Plaza de Toros México. Escasa entrada que amenazaba lluvia, misma que se cumplió a partir del tercer toro y no dejó estar a gusto ningún espectador, aunque estuvo peor el viento de inicio para los novilleros.

Cartel  compuesto por una ensalada de debuts, tanto del ganado como de los cinco últimos  novilleros.

Ganadería de Antonio Guzmán 1° manejable, 2° bueno con poca fuerza 3° complicado 4° de Villa Carmela que se vencía 5° débil 6° también débil.

Abrió plaza Sergio Garza quien tuvo mucha voluntad pero el viento no lo dejó desarrollar su tauromaquia. Mató como pudo, escucho un aviso, desafortunadamente pasó desapercibido.

El segundo astado fue para Javier Castro, quien le pudo a su novillo y se vio decoroso de capa y muleta. Tampoco tuvo suerte con el estoque, escuchó un aviso, y a pesar de esto, la gente lo sacó al tercio.

El defeño Arturo Soto le tocó en suerte un novillo muy complicado y no tuvo la capacidad de salir adelante. Se le vio voluntad y evidente falta de sitio.  Saludó en tercio sin antes escuchar dos avisos por sus deficiencias con el estoque.

Desfavorable actitud mostró Paco Miramontes apodado “Lagartijo”, hijo de Pablo Miramontes que de manera absurda dejó pegar a su novillo en demasía por parte de sus picadores. Acabó pagando el pecado al escuchar a la gente quien se lo recriminó. El novillo se entregó pero Paco estuvo muy inseguro de pies y su faena no trascendió. A la hora de matar sudó tinta y después de una fuerte cogida se tiró de nuevo, volvió a ser prendido. Al parecer fue herido. Se quiso dar una vuelta al ruedo y fue regresado por el respetable.

José Rodrigo, hijo del matador Miguel Cepeda “El Breco” se le vio sin sitio ni estructura. Posiblemente adelantaron su debut. Sería justo verlo con más rodaje. Escuchó dos avisos y poco le faltó para que su novillo se fuese vivo.

Con el novillo que cerró plaza, Ramón Fernández  mostró lucimiento y variedad con la capa, condición que hay que reconocerle. También de muleta se vio con técnica aunque un poco desajustado, situación que podrá corregir si es bien asesorado. Se vio muy deslucido con la espada, mató de un bajonazo y se retiró en silencio.

Ojalá y la próxima semana la empresa conforme un cartel de triunfadores después de anunciar a tanto novillero desconocido