Puerta grande para El Payo

Tres orejas para el queretano Octavio García “El Payo”. Morante con pinceladas de arte y Silveti con poco rumbo

El Payo, en la Plaza de Toros México
El Payo, en la Plaza de Toros México (Daniela Magdaleno)

CIUDAD DE MÉXICO

Inauguración de la Temporada Grande de la Monumental México. Tarde soleada sin nada de viento con muy buena entrada. Toros queretanos del encaste español de Atanasio Fernández enviados desde Rancho “El Raspiño”, criados por Luis y Ramón Álvarez Bilbao, los cuales dieron el siguiente juego: 1o duramente picado 2o áspero que fue a más 3o obediente que ocasionó  un tumbo 4o buen lado derecho con transmisión 5o pegaba arrancadas y fue a más 6o con motor y transmisión 7º (Encaste San Mateo) Que funcionó. Duró poco y se rajo.

Mucha expectación causó la presentación de José Antonio Morante de la Puebla. Abrió plaza y con la capa dio algunas esperanzas pero después el gozo se fue al pozo y Morante dejo que sus picadores abusaran de su turno al dejarlos pegarle en exceso a su burel, quien acabó por desplomarse a la salida de la suerte de varas. De muleta ni quiso ni pudo quedarse quieto y terminó escuchando un aviso por pegar pinchazos y metisacas en demasía, lo que acabó enfadando al público. Se retiró entré abucheos. Con su segundo parecía que las cosas iban a cambiar cuando Morante se fajó por el lado derecho y empezó a desarrollar su tauromaquia que fue bien aceptada. Las cosas se torcieron cuando se tiro a matar. Se cansó de pinchar para escuchar también rechifla.  Regaló un sobrero de Barralva del encaste San Mateo, que el simple nombre del toro definió la trayectoria de Morante en esta plaza. Bautizado "Como siempre". Con detalles de torero caro pero sin cuajar la faena que todos esperamos. Volvió a estar fatal con los aceros y se retiró entre división sin antes escuchar un aviso y fuerte pita.

Gran tarde ofreció el Queretano Octavio García “El Payo”. Pegó un buen quite por chicuelinas con su primero en turno y de muleta se vio muy lucido, aunque perdió un poco la brújula antes de pegar un estoconazo que fue suficiente para cortar una oreja.

En su segundo, El Payo dio un fuerte golpe en la mesa al entender y dominar a un complicado toro que lo acabó entendiendo. Pegó muletazos por ambos lados y tras una certera estocada puso patas para arriba a su toro, el juez le otorgó dos orejas y un absurdo arrastre lento al toro que no lo merecía.

Desafortunada tarde tuvo el de Guanajuato, Diego Silveti. En su primero tuvo un toro a modo que le permitió hacer su toreo, sin  embargo nunca se cruzó y no emocionó ni a sus fieles seguidores. Eso sí, cuando toreó por arriba, el público se alborotó. Mató de entera y un par de pinchazos para retirarse entre división. Con su segundo, un toro que tenía transmisión y nobleza, Diego apenas le espantó las moscas y le dio más por torear por alto, que es el tipo de toreo con el que más transmite. Se retiró en silencio y el toro tardó en doblar debido a la gran casta que terminó por mostrar. Repite el domingo y ojalá reponga el terreno perdido.

Payo recapitula su sitio. Morante dejó pinceladas de arte que lo dejan aún en el ánimo de la gente. Silveti debe reconocer su buena suerte en el sorteo y su poca marcha.

El próximo domingo se retira Guillermo Capetillo, José María Manzanares y Diego Silveti con tres de la Estancia y tres de San Isidro.