Pistas con certificación inútil

La mayoría de las pistas en México avaladas por la IAAF presentan su mejor cara para obtener el papel, pero con el tiempo caen en el descuido

117 pistas de clase 1 tiene registradas la IAAF; una en México y cinco en Estados Unidos
117 pistas de clase 1 tiene registradas la IAAF; una en México y cinco en Estados Unidos (Mexsport)

Ciudad de México

De 300 pistas de atletismo que hay en México, por ahora solo 14 cuentan con la certificación de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF, por sus siglas en inglés); sin embargo, ese aval ha quedado como un espejismo para la mayoría, ya que no cumplen con su función principal. Además, algunas no están en buen estado para entrenar o para ser sede de alguna competencia nacional o internacional.

"Una pista certificada te permite realizar eventos, que las marcas sean válidas, garantizar al deportista que tiene las condiciones idóneas para practicar, porque si una no tiene las medidas oficiales el atleta creerá que está entrenando muy bien, con eso le das mucha certeza. Lamentablemente, muchas ya no están en las condiciones en las que solicitaron su certificación y algunas ni se utilizan", declaró el presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Atletismo (FMAA), Antonio Lozano.

Cuando se pide la certificación para las pistas en México, los encargados de solicitarla muestran una instalación nueva o remodelada y de gran calidad; sin embargo, con el paso del tiempo se olvidan de ella e incluso ya no es utilizada para el atletismo, sino para otros deportes, debido al alto costo del mantenimiento.

Un ejemplo claro es el estadio en Guadalajara que fue construido para la realización de los Juegos Panamericanos en 2011, mismo que en estos momentos es utilizado como sede del equipo de beisbol Charros de Jalisco, de la Liga Mexicana del Pacífico.

"En este estadio se tiene que buscar una recertificación, es el compromiso que hizo André Marx (director del Code Jalisco) con el atletismo, es obvio que ellos no podían mantener la instalación y tenían que buscar una forma de autofinanciamiento. Deben regresar la pista a su estado normal cuando termine la temporada y tiene que haber un estudio topográfico para que se pueda avalar", indicó Lozano.

CERTIFICACIÓN EN RIESGO

El mantenimiento de una pista de atletismo cuesta alrededor de 200 mil pesos al mes, por lo que ante la falta de presupuesto suelen ser olvidadas y se deterioran.

Por ejemplo, la instalación del Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR) ha sufrido los rezagos, e incluso los federativos han recomendado a los deportistas no utilizarla para evitar lesiones.

"Una certificación se puede perder si no hay una continuidad en que la instalación se mantenga como se presentó y la IAAF o la FMAA pueden reportar la situación en la que se encuentra. A la menor modificación, como el hecho de que se borren las marcas o se dañe la instalación, se le puede quitar esa categoría y tendrá que cumplir de nueva cuenta con los requisitos.

Tenemos que buscar un sistema que sea autofinanciable y solo se puede hacer si puede ser usada por 2 mil o 3 mil personas para tener una cuota de recuperación para pago de entrenadores y mantenimiento", dijo el presidente de la FMAA.

El martes se certificó la pista del Estadio Jesús Martínez Palillo con categoría 2, la cual le da derecho a la instalación de crear eventos regionales y continentales, ya que para una Copa del Mundo o Campeonato Mundial se necesitaría tener la clasificación 1, que solo una de las 14 pistas que México tiene certificadas alcanza, la de Coatzacoalcos; no obstante, se encuentra abandonada.

"La pista de tartán de Coatzacoalcos se realizó en 2014, pero se está pudriendo y estamos esperando a que la empresa Mondo que la fabricó, la reparé; obviamente, está en riesgo de perder su certificación. Esperemos que respondan para que no pase eso, ya que son muchos requisitos los que pide la IAAF para obtener la categoría 1: en primera instancia sería un pago de alrededor de 40 mil dólares, en segunda debe tener infraestructura hotelera alrededor, además una pista de calentamiento similar de 200 metros", mencionó el federativo.

Lozano señaló que otras instalaciones que pudieron ser de categoría 1 eran la de Guadalajara o la del Estadio Olímpico Universitario en el Distrito Federal.

"A la de Guadalajara se le invirtió mucho dinero y cumplía con las condiciones de la IAAF, pero no se le dio seguimiento. En Ciudad Universitaria ni certificación 2 tiene porque hay algunas modificaciones que se deben buscar, así que evidentemente es un estadio solo para futbol".

POCAS ASPIRACIONES

Por lo pronto, el director del Indeporte de la Ciudad de México, Horacio de la Vega, anunció que en el Palillo se buscará realizar un evento de invitación para el siguiente año con los mejores velocistas del área y para 2016 un Grand Prix con bolsa de 200 mil dólares; por el tipo de instalaciones, es lo máximo a lo que podría aspirar México para organizar.

"La federación no tiene recursos para traer un Mundial, ya que costaría alrededor de 60 millones de dólares, sin contar los boletos de avión y atender a más de 2 mil atletas; un país como el nuestro lo puede realizar, pero no es nuestra prioridad", dijo Lozano.

A principios de noviembre se certificará con la misma clasificación 2 al Estadio Xalapeño, donde se realizarán las pruebas de atletismo dentro de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

"Había algunas cosas que cambiar en el Estadio Xalapeño, una son las jaulas y las tablas que se requieren para los saltos, detalles mínimos, considero que la certificación estará a principios de noviembre", concluyó.


117 pistas de clase 1 tiene registradas la IAAF; una en México y cinco en Estados Unidos.

540 pistas de clase 2 poseen el aval de la IAAF, hay 13 nacionales, y seis de Estados Unidos.

28 millones de dólares costó la construcción del estadio de atletismo y beisbol en Guadalajara.