Con nuevos retos

Luego de ganar tres medallas de oro en Toronto, la número uno del raquetbol mundial está preparada para regresae a la gira profesional e ir por otra marca 

Paola Longoria con la medalla de oro en Toronto
Paola Longoria con la medalla de oro en Toronto (Mexsport)

Ciudad de México

Paola Longoria lleva seis temporadas como la número uno del mundo en el raquetbol a nivel mundial, desde que tomó la cima, solo Rhonda Rajsich impidió, en 2010-11, que terminara en lo más alto de la clasificación. La potosina va por un nuevo récord, igualar las siete campañas que vivió la estadunidense Michelle Gould en la posición de honor.

La ganadora del Premio Nacional del Deporte en 2010 volverá a la gira mundial después de conseguir tres oros en los Juegos Panamericanos, en la modalidad de individual, dobles y por equipos, preseas que tuvieron un sabor especial.

"Me tocó vivir una nueva experiencia, llegar a unos Panamericanos como abanderada de la delegación, es una motivación extra, pero de alguna manera una presión el cumplir con ese objetivo, pero se dio, iba para refrendar lo de Guadalajara y regreso de Toronto feliz, satisfecha, y

muy agradecida por el cariño de los mexicanos que siempre estuvieron apoyándome".

"El Campeonato Mundial también es de mis grandes objetivos, pero portar los colores de México en los Juegos más importantes del continente es una motivación extra"


¿Sabe diferente un título en Juegos Panamericanos a uno del Tour?

Cada uno tiene su significado, y el Campeonato Mundial también es de mis grandes objetivos, pero portar los colores de México en los Juegos más importantes del continente es una motivación extra, es el compromiso de hacer un buen papel, sabes que la gente espera tus medallas, y a diferencia de hace cuatro años en Guadalajara llegué con mayor experiencia, más madurez, una mejor preparación, tanto física como mental, y los resultados se siguen dando.

¿Con esta experiencia lo disfrutaste más que hace cuatro años?

Lo gocé más en Guadalajara, porque éramos sede, y siempre jugar en tu país es motivante, la presión estaba ahí, pero en Toronto me tocó llegar como la abanderada, siempre fue un sueño estar al frente de una delegación tan exitosa como la de México, con deportistas que han sido campeones Panamericanos, olímpicos y mundiales.

Te faltarían los Olímpicos para cumplir con puros éxitos el ciclo...

Totalmente, es mi mayor anhelo que el raquetbol esté como disciplina olímpica, sería como la cereza del pastel, pero tampoco depende de mí, involucramos a las federaciones, en este caso la internacional que todavía tiene el problema con la europea, eso nos afecta, aunque sigo con las gestiones para que pueda estar.

¿Qué te falta por lograr?

Viene un récord importante que quiero de la gira profesional, siete temporadas como número uno, y lo tiene una estadunidense, Michelle Gould, a la que le pude romper el récord de triunfos consecutivos. También viene el Campeonato del Mundo el próximo año y quiero refrendar el título tanto en singles como en dobles, pero vamos paso a paso, nunca me metí en la cabeza lo de los 152 triunfos, conforme pasó el tiempo sabía que podía romperlo, y en este caso pienso lo de las siete temporadas, pero no me pongo presión.

¿Cuáles son las claves para estar tanto tiempo arriba?

La disciplina, la dedicación, la pasión por lo que hago, disfruto mi deporte, el raquetbol me ha dado muchas satisfacciones, y sigo saliendo con esa adrenalina de saber qué va a pasar, de darlo todo en una competencia, incluso previo a Panamericanos el nervio lo tenía al máximo, pero es de lo que vive el atleta.

¿Siempre mantienes la rutina?

Sí, pero cuando vino esa derrota que terminó con mi invicto dejé de hacer cosas importantes de mi preparación, me confié de haber ganado, te acostumbras, y descuidas aspectos importantes, y es volver a lo básico, lo hice y me encuentro muy bien en todas las áreas.

¿Cómo evitas volver a caer en el exceso de confianza?

Recordar el momento en que perdí, sentí tan feo que decía que era el término de mi carrera deportiva, pero fue un impulso para motivarme de nueva cuenta, quitarme la presión que vivía, no jugaba por competir, sino que iba detrás de una marca y ahora todo es diferente, me emociona estar en una cancha y eso es increíble.