Octavio Valle va por la hazaña al Dakar

El apodado Chivo parte hoy a Sudamérica para buscar convertirse en el primer mexicano en terminar en dos ocasiones el Rally Dakar

Octavio Valle en la edición del Dakar 2010
Octavio Valle en la edición del Dakar 2010 (AP)

Ciudad de México

Tres mexicanos han llegado a la meta del Rally Dakar, pero nunca uno de ellos ha repetido la hazaña. El originario de Ensenada, Baja California, Octavio Valle, buscará la proeza cuando por segunda ocasión tome la salida el 4 de enero del 2014 en Rosario, Argentina; ahora, con más conocimiento de la carrera y con una mejor preparación física y mecánica.

Valle, residente de Jalisco, fue el último competidor azteca en terminar los 16 días de competencia en el desierto de Atacama, en la posición 51 en la edición 2010. Antes que él, Pedro de Uriarte lo consiguió y después Sunny Irvine. En su opinión, cualquiera de los dos estuvo en posibilidades de repetir pero las circunstancias se los impidió.

"Sunny tuvo mala suerte, porque se quebró la muñeca en un accidente. En los incidentes todo puede pasar. Por su parte, Pedro de Uriarte no ha dominado los carros en sus dos intentos. Yo siento que él era un muy buen candidato para terminar en moto otra vez pero no le interesó", indicó el Chivo en entrevista telefónica a un día de partir a su cita con el destino.

Con ello en mente, ni siquiera desea dar un pronóstico de en qué posición terminará. Su mentalidad es "acabar, quiero terminar como si fuera el primero, si al llegar a la meta se cumple que un mexicano termine por primera vez en dos ocasiones será un extra, no voy con la idea de romper un récord nacional". De hecho, su deseo es simple: "quiero que más mexicanos se emocionen por el Dakar con mi participación".

Pero Octavio Valle parece pecar un poco de modestia, en su única aparición en 2010 tuvo un desempeño que siempre fue en ascenso. En el primer día se situó en la posición 80 de la general, mientras para la jornada número 12 ocupó su sitio más alto, 43 de la combinada. En la tabla por etapa fue en el día 11 cuando llegó a la meta especial en el sitio 36.

Al final, los incidentes y una penalización de cinco horas lo relegaron a la posición 51, de no haber sido por ello pudo haber terminado dentro de los primeros 40.

Esos errores los ha analizado y desea que, con la experiencia adquirida, avance posiciones.

"En aquella ocasión el motor que me prepararon en Estados Unidos estaba alterado, le pusieron un árbol de levas más fuertes y consumía mas gasolina de lo normal. La gente me ayudó en tres ocasiones, la primera para amarrar el tanque de combustible que se estaba zafando, otras veces, unos expectadores me dieron gasolina en pleno desierto. Sin eso no hubiera salido. La gente es muy importante, tienen un gran respeto por el evento", indicó.

Por ahora, El Chivo ve una ventaja para él en el recorrido, y eso serán las dos etapas maratón planeadas por la organización en el paso por Bolivia, donde se espera una altitud superior a los dos mil metros de altura.

Las motocicletas serán las únicas que visitarán Bolivia, dado que los coches tomarán otra ruta.

"Esas especiales, después del día de descanso, tendrán un punto de exigencia físico. La combinación del desgaste de las motos, las llantas, la dificultad de la altura, la respiración, del cuidado del motor, son ingredientes que se ponen adicionales a las reglas del Dakar. Tengo mucha ventaja porque realizo un manejo muy suave, suelto los cambios antes de acelerar y genera que la llantas se gasten menos", detalló.

Con respeto, admite que no se confiará ningún día, porque la última prueba del hombre contra la naturaleza no lo permite.

"El Dakar impone. No da miedo porque vas a ver cosas que has hecho como andar en moto en lugares difíciles, manejar muchas horas a altas temperaturas. Impone porque son etapas muy largas. Cada día para mí era como una carrera completa. Impresiona la altura, el desierto, las dunas, el río, la dificultad y la sorpresa", con eso en mente espera llegar a Valparaíso, Chile, el 18 de enero para escribir una nueva historia no solo en su vida, sino en el deporte motor nacional.