Un gran novillo de Guaname

El novillero que más lució en la 9ª Novillada de Temporada de la Monumental Plaza de Toros México fue Diego Emilio

CIUDAD DE MÉXICO

La tarde más floja de la temporada pues un fuerte chubasco cayó minutos antes de iniciar el festejo, lo que suponemos ahuyentó a la gente. El paseíllo lo hicieron los seis espadas a las 4:30 pm a pesar de que el ruedo estaba anegado y fue reparado parcialmente para que la empresa echara al primero de la tarde 15 minutos después.

Juego del ganado. Tres novillos zacatecanos de San Antonio de Triana (1°, 2° y 4°) de muy escasa presencia y tres Guanajuatenses de Guanamé 3°, 5° y 6°. 1° noble y soso 2° muy mal presentado 3° otro chivo 4° noble, no aprovechado del todo y recibió arrastre lento 5° con muy poco fondo 6° Deslucido.

Se examinó como aspirante a subalterno al tapatío José María Villalobos, quien puso un par en cada novillo y con toda justicia debe ser aprobado.

Xavier Gallardo de Pachuca se vio  muy dispuesto tratando de agradar y sólo tuvo la oportunidad de saludar en el tercio tras una estocada efectiva.

Al Zacatecano Edgar Badillo le tocó en turno un novillete indigno de muy poca presencia. Extraño saber que los herederos de la Familia Ibargüengoitia Llaguno se presten a este juego. Cubrió lucidamente el tercio de banderillas invitando al aspirante Villalobos a lucirse en este tercio. Edgar fue aparatosamente volteado sin consecuencias. Faena con muchos altibajos ante un buen lado derecho del novillo. Tras estocada, se retiró en silencio.



El tercer turno fue para el hidrocálido Diego Emilio, otro de muy escasa presencia. De capa se mostró muy gallardo en un quite que realizó por gaoneras. Con la muleta se mostró tesonero y muy puesto frente a la cara del toro. Mató con certeza y saludó en el tercio.

El tapatío Christian Verdín con el cuarto se mostró tan frio como la tarde y sin plan de lidia, solo pegó muletazos sin estructura alguna. No se le aprecia que desarrolle la capacidad de pensar frente a la cara de los toros.

El capitalino Luis Miguel Cuellar, de robusta presencia, tuvo algunos destellos por el lado izquierdo viéndose en ocasiones bien plantado, sin embargo no terminó por aprovechas al excelente novillo llamado “Boya” de Guanamé. La gente pidió el arrastre lento al novillo y despidió entre división a Luis Miguel.

El colombiano Sebastián Caqueza se mostró entendido ante un novillo deslucido. Pegó una entera caída y se retiró entre ovación.