Nado en aguas abiertas, una aventura para Samuel Neri

A sus 49 años, este abogado de profesión ya cruzó el Canal de la Mancha y el próximo 14 de octubre hará el reto de la Isla Carolina doble

Ciudad de México

No hay edad para practicar algún deporte. Cuando Samuel Neri tenía 43 años, decidió cruzar el Canal de la Mancha sin importar la edad y la poca experiencia que tenía. Ahí se dio cuenta que necesitaba corregir su forma de nadar la cual no era digna de un profesional, sino de una persona amateur.

Sus primeros inicios se dieron en una competencia de seis kilómetros en el Club Mundet, pero hace cinco años recorrió por primera vez el Canal de la Mancha, aunque sus expectativas no fueron cumplidas: Samuel se quedó a dos kilómetros de completar el recorrido debido al mal tiempo y la pérdida de peso que sufrió durante las 16 horas que estuvo nadando.

"La primera vez que nade el Canal de la Mancha bajé nueve kilos en el puro recorrido, lo cual está mal ya que puede provocar una descomposición en el cuerpo", puntualizó Samuel.

Tras este resultado, Samuel cambió de entrenador debido a diversas circunstancias, su actual equipo se dio cuenta de que la razón principal por la cual no pudo completar la prueba fue el peso, ya que no había tenido una alimentación adecuada para aumentar su grasa corporal.

Tras no haber alcanzado el objetivo, Neri siguió su camino y se decidió a mejorar tanto en el entrenamiento como en la nutrición; tras una mejora en su cuerpo hizo el reto de la Triple Corona, la cual consiste en nadar la isla de Manhattan, cruzar la isla Carolina, en Los Ángeles, y el Canal de la Mancha, esta última realizada por segunda vez, se colocó entre los mejores 23 nadadores mundiales en recorrerla.

Ahora Samuel se enfoca en su próximo reto: recorrer la Isla Carolina de ida y vuelta, una prueba peligrosa por la fauna marina que se ubica en dicho sitio y porque el recorrido inicia a la media noche.

"Hay muchos nadadores que no lo nadan, porque aunque hayan cruzado el Canal de la Mancha, Catalina les da miedo", relata.

Muy pocos han hecho este reto, solo siete lo han realizado y completado, todos ellos estadunidenses. Samuel podría lograr consagrarse como el octavo y el primer extranjero en hacer esta prueba.

El nado en aguas abiertas es una disciplina muy difícil, y no solo para el competidor sino para todo su equipo de trabajo.

"Uno de los grandes momentos al terminar cada prueba es ver al equipo que se encuentra en la lancha, los ves contentos y dices: 'lo logramos todos', porque aunque uno que está en el agua se siente cansado y fatigado, ver los rostros de los demás te hace darte cuenta que lo lograste".

Todos estos resultados han sido parte del gran esfuerzo y del entrenamiento al cual se ha sometido día con día; de martes a domingo se entrena en la alberca del Club Mundet dos veces al día, de 6 a 9 de la mañana, y en la noches de 7 a 10; los lunes cada quince días practica en un estanque, donde la temperatura del agua llega a ser entre 11 a 16 grados.

Para Samuel esto es parte de su vida. Su trabajo, familia y él se acoplan al nado, una actividad que la ve como una aventura.