Nadadora bate récord y es hospitalizada

Chloe McCardel hizo el recorrido de la isla Eleuthera hasta la costa noreste de la isla de Nassau, completando una distancia de 127 kilómetros 

Chloe McCardel, nadadora australiana
Chloe McCardel, nadadora australiana (Reuters )

Ciudad de México

La nadadora australiana Chloe McCardel se recupera hoy en un hospital de Bahamas de las picaduras de medusa que sufrió mientras recorría cerca de 127 kilómetros entre dos islas del archipiélago para batir el récord mundial de nado en solitario y sin asistencia.

Según el diario británico Daily Mail, durante las últimas 13 horas de su travesía, que en total se prolongó por cerca de 42 horas, McCardel fue picada por entre 10 y 12 medusas en sus brazos, piernas, hombros y axilas.

La nadadora de 29 años también sufrió hipotermia y agotamiento mientras nadaba, por lo que está siendo tratada en un hospital de Nassau.

McCardel recorrió la distancia que separan el extremo sur de la isla Eleuthera y la costa noreste de la isla de Nassau, ambas en Bahamas, para alcanzar así un récord mundial que aún debe ser confirmado por la Marathon Swimmers Federation.

Según el sistema de localización por satélite habilitado para que se pudiera seguir su evolución en tiempo real a través de internet, en torno a las 01.00 horas (05.00 GMT) de este miércoles, McCardel alcanzó la costa de la isla de Nassau, después de haber tenido que superar corrientes adversas cuando se acercaba a tierra.

Así, y siempre que se ratifique que durante toda la travesía se cumplieron las reglas, McCardel se convirtió hoy en la nadadora que más distancia ha nadado en solitario y sin asistencia, de acuerdo con las normas de la Marathon Swimmers Federation.

La joven partió el lunes por la mañana del extremo sur de Eleuthera, una de las islas de Bahamas, y tras cerca de 42 horas de nado alcanzó su objetivo en la madrugada del martes al miércoles.

De acuerdo con las normas de la citada organización, el nadador sólo puede nadar con bañador, gafas y gorro, y no puede tocar la embarcación de apoyo, ni ser tocado o asistido físicamente hasta que su equipo verifique oficialmente la distancia recorrida y la posición final exacta.

En 2013, McCardel intentó sin éxito cruzar de Cuba a Florida (EE.UU.), pero tuvo que abandonar a causa del efecto de múltiples picaduras de medusa en la cara.