Gilio derrocha arte en Zacatecas

Sobresalieron muletazos bien trazados, dos molinetes de rodillas, la serie de naturales, el molinete rematado con el de pecho, las manoletinas y el abaniqueo en la cara del toro.

Arturo Gilio derrocha arte en la Plaza de Toros de Zacatecas.
Arturo Gilio derrocha arte en la Plaza de Toros de Zacatecas. (Especial)

Torreón, Coahuila

El matador lagunero, Arturo Gilio, salió del retiro una tarde para derrochar arte el pasado domingo en el marco del XL Aniversario de la Plaza de Toros de Zacatecas, donde compartió cartel con otro grande del toreo, el maestro Eloy Cavazos, además del rejoneador Rodrigo Santos y Horacio Cazas.

El triunfador de la tarde fue el rejoneador potosino, Rodrigo Santos, quien cortó las dos orejas en su despedida, para salir por la puerta grande, en la corrida inaugural de la Feria de Zacatecas. En un lleno hasta la bandera en la monumental.

El maestro lagunero, salió de corto para lidiar a "Manchitas", de 380 kilos, cárdeno claro, de buena presencia y embiste. 

En el evento también se presentaron los recortadores españoles, quienes dieron la vuelta al ruedo y que los laguneros vieron en vivo el pasado 1 de mayo en Lerdo, en la lamentable corrida donde tuvo a lugar el incidente de "El Pana", que días más tarde le costó la vida.

El regio Eloy Cavazos, realizó una gran faena, con destellos de sus buenos tiempos, pero erró con el acero.

Mientras tanto, Gilio, dio una faena con los pies bien plantados en la arena, haciendo gala una gran pasión, técnica que lo llevó a ser figura en sus tiempos mozos, pero perdió el apéndice al fallar con la espada, todo quedó en salida al tercio.

El maestro lagunero, salió de corto para lidiar a "Manchitas", de 380 kilos, cárdeno claro, de buena presencia y embiste. Arturo Gilio lo recibió con una larga cambiada, se lució en el quite por chicuelinas que remató con la revolera, brindó al público.

Con la franela sobresalieron los muletazos bien trazados, sobre ambos pitones, dos molinetes de rodillas, la serie de naturales, el molinete rematado con el de pecho, tercia de molinetes de rodillas, las manoletinas y el abaniqueo en la cara del toro, no redondeó con la espada, pues tuvo que descabellar luego de que el burel no dobló, acertó el primer golpe, por lo que la gente pidió la oreja de manera mayoritaria, que el juez no concedió, por lo que todo quedo en salida al tercio.


LMG