Phelps sacrifica para ponerse a punto rumbo a Río 2016

El nadador estadunidense renunció a "pequeñas cosas" que, dijo, lo pondrán en forma para tratar de conseguir medallas en los próximos Juegos Olímpicos

Michael Phelps, nadador estadunidense
Michael Phelps, nadador estadunidense (Especial )

Ciudad de México

El nadador estadunidense Michael Phelps, máximo ganador de medallas de oro en Juegos Olímpicos con dieciocho, afirmó que para asumir el reto de competir contra rivales mucho más jóvenes ha tenido que aceptar ciertas privaciones, como dejar de comer dulces, que tanto le encantan.

"Trato de no comer dulces, que me encantan, trato de mantenerme en cierto peso, es algo que no había hecho en el pasado y como consecuencia me siento contento y con más energía en el agua. Son cambios pequeños, pero esas pequeñas cosas se suman para hacer una gran diferencia".

Durante el foro México Siglo XXI, encuentro anual de becarios de la Fundación Telmex con líderes mundiales, Phelps reconoció que le cuesta físicamente cumplir sus rutinas, pero al final no deja que esos pensamientos lo dominen y sigue adelante.

"A veces me siento cansado y con dolores, no tengo ganas de hacer el trabajo, pero no dejo que esos pensamientos se interpongan y sigo a lograr mis objetivos", dijo.

Phelps relató algunas de sus experiencias como campeón de natación, y destacó su capacidad de trabajo como la gran clave para haber sido el mejor nadador de la historia.

Contó que estuvo varios años sin descansar un día y eso provocó que se entrenara 52 días más al año que sus rivales, lo cual al final marcó la diferencia a su favor.

"Mi entrenador Bob (Bowman) y yo pensamos que si queríamos un resultado diferente, teníamos que hacer cosas diferentes; entonces nadé 365 días al año. En natación para recuperar un día perdido, necesitas dos, y mientras los otros trataban de ponerse al día por los descansos, yo seguía adelante", comentó.

Ante un auditorio de unas 8 mil personas, Phelps contó detalles de su vida deportiva y al referirse a sus numerosos récords mundiales, explicó que confía en romperlos cuando en una eliminatoria por la mañana logra un buen registro con solo flotar y se siente en gran forma.

"Normalmente sé cómo estoy cuando caliento. Los récords mundiales suelen romperse en las finales y siempre sé cómo va mi entrenamiento", señaló.

Al referirse a su experiencia con niños, la calificó como su mayor alegría y confesó disfrutar mucho la historia de pequeños con miedo al agua que poco a poco lo superan.

"Mi mamá me enseñó a nadar por seguridad, para ir a la escuela y allí nadar, hay que ayudar a los niños a ser saludables y esa es una parte importante del éxito, luego puedes decirles, no tengan miedo soñar", expresó.

Además, reconoció que su inspiración es Michael Jordan.

"Estaba en el pico de su carrera cuando lo vi en los años noventa ganando campeonatos tras campeonatos. Lo que él hizo en el baloncesto es lo que yo siempre quise hacer en la natación", dijo.

Aunque ya pasó por su momento más grande como nadador, Phelps espera retomar sus entrenamientos dos veces a la semana para iniciar su preparación rumbo a los Juegos Olímpicos de Río 2016 en los que intentará ganar algunas medallas.