Mejorar su marca en Río, la meta realista de Ricardo Ramos

A tan solo dos años de ser atleta de alto rendimiento, el fondista mexicano ya se clasificó a río, donde buscará mejorar su marca personal


Maratonistas mexicanos que compitieron en Dusseldorf, Alemania
Maratonistas mexicanos que compitieron en Dusseldorf, Alemania (http://www.com.org.mx)

Ciudad de México

E n los pasados Juegos Olímpicos de Londres, tres maratonistas mexicanos de la rama varonil participaron en la justa, y ahora para la edición de Río de Janeiro solo asistirá uno: Ricardo Ramos, quien a menos de dos años de ser atleta de alto rendimiento y con solo dos maratones realizados, logró su clasificación al magno evento.

Ramos, de 30 años de edad, rescató la participación mexicana en el maratón olímpico después de haber logrado la marca para ir a Río en Dusseldorf, Alemania, donde consiguió un tiempo de 2:14:58 horas, dos segundos menos del registro que pedía la jefatura de misión de la delegación mexicana que participará en Río, la cual es de 2:15:00.

Ahora para los Olímpicos, el hidalguense es consciente del nivel competitivo que se encontrará en Brasil, por lo que su meta real es mejorar su marca y acercarse lo más que pueda a los primeros lugares.

¿Cuál es tu sentir tras haberte clasificado a Río 2016?

Para cualquier deportista amateur es un buen logro llegar a Juegos Olímpicos, he venido trabajando casi dos años en lo que es mi desarrollo en el alto rendimiento y tiene como ocho meses que me entrena Enrique Hernández y con él he venido mejorando las marcas personales, ya que tenía tiempos muy elevados y con base en los conocimientos del profesor es como se ha ido progresando. En este año pude clasificar al medio maratón, posteriormente se mejoraron marcas en 5 mil y 10 mil metros y de ahí lo que seguía era buscar el tiempo para ir a los Olímpicos y en lo personal quería mejorar mi registro, ya que estaba en 2:25 horas.

¿Te imaginabas obtener esta clasificación olímpica?

Como nadie había dado la marca y estaban disponibles los tres boletos a los que México tenía derecho, pues decidí ir a competir y hacer lo que estaba en mi alcance para buscar el resultado y se logró, y esto se debe al esfuerzo del día a día y este pase demuestra el trabajo que se ha venido haciendo. El boleto también se debe al apoyo que he tenido del Ejército Mexicano, de mi entrenador, Enrique Hernández, del profesor Rodolfo Gómez y mi querida familia, además de Jorge Chapoy, director de la disciplina en el Instituto del Deporte de Saltillo, quien me ha apoyado a pesar de que no soy atleta del estado de Coahuila.

¿Por qué tienes menos de dos años de dedicarte al alto rendimiento?

Antes no me había podido dedicar al cien por ciento a esto, yo pertenezco al Ejército Mexicano y ya llevó ahí siete años. Antes estaba en el área de policía militar y en la posición de soldado operativo, entonces no podía entrenar y desempeñarme en el atletismo como yo quería; para buscar llegar a un nivel más competitivo. Pero el 1 de agosto del 2014 me pasé a otra área, que es la de seleccionado en el Ejército, en la cual me encuentro ahorita, que es donde ya me dedico a entrenar y a prepararme para este tipo de eventos y buscar clasificatorios a otros certámenes atléticos.

 ¿Cuál es tu expectativa en Río?

 Para empezar, es mi primera vez en Juegos Olímpicos, y en lo personal no me gusta hacer una declaración de algo que no se pueda lograr, hay que ser honestos y realistas con lo que se puede y con lo que no. De lo que sí estoy seguro es de que voy con la mejor disposición de dar lo mejor de mí y buscar mejorar mi marca y de ahí lo que se pueda obtener en cuanto a posiciones y tratar de quedar lo más cercano que pueda a los primeros lugares. En Río, un registro de 2:10 o 2:11 horas es lo que busco realizar.

 ¿Qué tipo de sacrificios has hecho para cumplir tu sueño olímpico?

 Casi no puedo estar con mi familia, ya que estoy todo el tiempo entrenando y solo los veo los fines de semana. En la semana no puedo estar viajando de Tepeji del Río a México y viceversa, ya que es mucho tiempo en cuanto a traslados. Además, como no solo entreno en la Ciudad de México es difícil ir a Toluca en la mañana y regresar (a Ciudad de México) en la tarde. Por lo tanto, me quedo toda la semana a entrenar y me alojó en las instalaciones del Colegio Militar porque no cuento con otro lugar donde quedarme y las rentas están muy caras en la capital.