Por olas más grandes

En octubre de 2013, la surfer brasileña casi pierde la vida en el mar; ahora prácticamente recuperada, busca volver a la cima 

Maya Gabeira
Maya Gabeira (Reuters )

Ciudad de México

El 1 de noviembre de 2007, en Teahupoo, Tahití, el nombre de Maya Gabeira dejó de estar bajo las sombras para empezar su camino al éxito. Ese día, la joven brasileña surfeó la ola de su vida y mostró que estaba hecha para cosas grandes en este deporte. Pero la que es su pasión estuvo a punto de quitarle la vida seis años después.

El 28 de octubre de 2013, Gabeira estaba en Nazaré, Portugal, cuando un error la hizo caerse de su tabla en la primera ola que tomaba y fue revolcada por las siguientes, dejándola inconsciente. Su compañero Carlos Burle la rescató y la salvó. Una fractura en el peroné es la factura física que le dejó ese incidente. Luego de trabajar en su rehabilitación, un año después está en camino a ser la Maya Gabeira que en 2009 fue nombrada la Atleta Femenil de Deportes de Acción del año por ESPN.

Gabeira se volvió a subir a una tabla para buscar que el cierre de 2014 signi­fique el regreso a la cima. "Me siento muy bien. Todavía tengo trabajo por hacer para estar al ciento por ciento, pero estoy contenta de estar encaminándome hacia esa dirección", comentó Maya.

"Todavía tengo trabajo por hacer para estar al cien por ciento, pero estoy contenta por el camino que llevo" 


¿Qué tan diferente eres comparada a como eras 12 meses atrás?

No tengo fracturada la tibia y puedo caminar libremente, sin las muletas (risas). He madurado un poco en los últimos meses después del accidente. Ahora me siento con más hambre de recuperar mi máximo nivel.

¿Qué sientes cuando escuchas la frase, 'la ola más grande del mundo'?

Me emociono. La verdad, no he visto olas realmente grandes desde el invierno pasado en Hawái, a pesar de haber estado lesionado y que tuve oportunidad de ir a varios lugares como espectadora. Así que ansío a que ya llegue el invierno para poder demostrar que estoy cien por ciento esperando que llegue la ola más grande.

Eres una de las referencias en el surf femenil y eres la inspiración de muchas mujeres por lo que has hecho, ¿cuál crees que es el legado que has dejado hasta ahora?

Nunca he pensado en eso, solo amo lo que hago y sé que soy muy afortunada de hacer lo que más me gusta. Espero poder inspirar a muchas personas a que vivan su vida al máximo y que encuentren lo que sea su pasión, aunque sea algo poco convencional.

En noviembre de 2007 surfeaste en Teahupoo la que calificaste como la ola de tu vida, ¿en qué aspectos cambió tu vida esa ola?

Es una de las mejores olas que enfrenté en mi vida. Me hizo llamar la atención de los medios y eso también me abrió muchas puertas en mi carrera como surfi­sta profesional de olas grandes.

¿Cuál es el principal reto que enfrentas en el cierre de este año?

El poder estar más que 100 por ciento lista para participar en Hawái y California, en la temporada de invierno. Es un invierno donde se pronostica que habrá olas muy grandes y no quiere perdérmelas.