Marinos rumbo a Río 2016

Juan Carlos Cabrera y Kenia Lechuga, parte del equipo de remo de la Secretaría de Marina,estarán en el Campeonato Mundial de la especialidad, antes de competir en Juegos Olímpicos

La mexicana Kenia Lechuga, en una de sus competencias
La mexicana Kenia Lechuga, en una de sus competencias (Especial )

CIUDAD DE MÉXICO

Juan Carlos Cabrera Pérez y Kenia Lechuga Alanís, integrantes del club de remo de la Secretaría de Marina Armada de México, se preparan para la prueba de fuego antes de Olímpicos, que será el Campeonato Mundial en Lucerna, Suiza, el 27 de mayo, luego de ser los únicos seleccionados nacionales en este deporte en conseguir su boleto para los Juegos de Río de Janeiro.

Ambos son universitarios, Juan Carlos estudia Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Autónoma de México, y Kenia cursa Ciencias del Ejercicio en la Universidad Autónoma de Nuevo León, y al mismo tiempo son impulsados por la Marina para destacar por México, tanto en lo académico como en lo deportivo, a nivel mundial.

“El secretario de Marina y alto mando de la Armada (Vidal Francisco Soberón) ha dado la instrucción para que se fomente el deporte entre los jóvenes y reforzar los valores de la institución, que son honor, deber, lealtad y patriotismo, para rescatarlos de un mal ambiente”, dijo Juan Carlos.

Cabrera mide 1.94 metros y dejó el futbol americano para entrar a esta disciplina, mientras que Kenia, con menos estatura (1.63), pero fuerza y corazón, aprendió a subirse a un kayak en la presa de La Boca en Santiago, Nuevo León.

En Valparaíso, Chile, donde consiguieron su boleto a Olímpicos, demostraron poderío y obtuvieron marcas nacionales: Lechuga logró récord en Preolímpico al registrar 7:46 minutos en la prueba de 200 metros, y Cabrera la marca a nivel mundial, con un tiempo de 6:58 minutos.

“Queremos hacer historia para México, son mis primeros Olímpicos y vamos a hacer el mayor esfuerzo, cada vez estamos más preparados; el remo está creciendo, estaremos compitiendo y no solo participando”, dijo Lechuga.

Pero los remeros no solo se preparan con los valores de la Marina, sino con la ayuda de sus entrenadores ucranianos, los campeones mundiales Olena y Mykola Chupryna, para la prueba de fuego que será la Copa del Mundo de canotaje en Suiza, a la que asisten los mejores del mundo y se dan otros 10 boletos para Río de Janeiro, lo que lo convierte en un torneo competitivo.

“Tenemos que dar un paso más grande hacia adelante, pero ellos tienen posibilidades, trabajamos un poco de técnica, más atención, porque de fuerza, algunos atletas pueden ser muy fuertes, otros poquito menos, pero en distancia se cansan igual, entonces quien tiene mejor técnica va a resistir las largas distancias”, afirmó Olena.

Sin embargo, la preparación de estos universitarios es en la pista de canotaje de Cuemanco, que además del tiempo de servicio, ahora luce contaminada, producto de la contingencia ambiental, lo que impide conocer el tiempo real de los deportistas, porque sus botes se detienen en cada remada, producto de una intensa capa de nata verde que se asoma en la pista olímpica y se adhiere a sus embarcaciones.

“Ahorita representa un problema ambiental, porque somos un deporte de cronómetros, entonces esta nata que se ve frena mucho los botes, aquí esta delgada, pero en el fondo es espesa y frena nuestra velocidad y no nos da los referentes de tiempos reales”, explicó Juan Carlos.